Denunciaron a Javier y Karina Milei por el uso de fondos públicos en viajes personales
La Escuela de AgroecologÃa del MOCASE: Educación Popular para la Transformación del Campo y la Ciudad
Nacida en 2007, se ha convertido en un espacio de formación polÃtica, pedagógica y comunitaria para jóvenes rurales y urbanos. Su objetivo no es solo transmitir conocimientos técnicos, sino formar sujetos crÃticos, comprometidos con la realidad de sus territorios y con la lucha por una vida digna.
Una educación pensada desde el territorio
La escuela surgió como una necesidad de la organización campesina para ofrecer herramientas formativas a jóvenes y adultos de comunidades, tanto organizadas como no organizadas. Con el paso de los años, la experiencia se consolidó como una propuesta educativa alternativa, alejada del modelo escolar tradicional. Hoy, su alcance se extiende incluso a barrios urbanos, evidenciando que la agroecologÃa, el cuidado del territorio y la construcción de soberanÃa son luchas comunes en el campo y la ciudad.
“No es solo una escuela para el campo. Es una escuela para la vidaâ€, repiten sus participantes.
Jóvenes del monte y de la ciudad
Cada mes, durante una semana completa, jóvenes de diferentes departamentos de Santiago del Estero —Copo, Alberdi, Pellegrini, Moreno, Avellaneda, Figueroa, entre muchos otros— se reúnen para vivir una experiencia educativa intensiva. También llegan participantes desde Buenos Aires, especialmente del partido de Moreno. En este espacio se cruzan saberes rurales y urbanos, experiencias de monte adentro y de los barrios periféricos, en un proceso de construcción colectiva de conocimientos.
Durante esas semanas, la jornada comienza temprano, con desayuno, clases, almuerzo, tareas comunitarias, más clases, merienda, cena y descanso. La convivencia no solo fortalece los vÃnculos, sino que también forma en la práctica de la autogestión, la responsabilidad colectiva y la solidaridad.
Un modelo pedagógico sin jerarquÃas
Inspirada en la educación popular de Paulo Freire, la Escuela de AgroecologÃa no cuenta con un director ni docentes en el sentido tradicional. La organización es horizontal: un grupo de coordinadores y egresados de distintos territorios acompaña a los y las estudiantes en su proceso formativo.
Las materias y talleres que se dictan están directamente vinculados con la agenda del MOCASE, el contexto polÃtico nacional y las luchas de los movimientos sociales. En ese sentido, fechas como el 24 de marzo (DÃa de la Memoria), el 2 de abril (DÃa del Veterano de Malvinas) y el 17 de abril (DÃa de la Lucha Campesina) son centrales en la agenda pedagógica.
Aprender desde y con las comunidades
Más allá del aula, la escuela se traslada a los territorios. Varias veces al año, toda la comunidad educativa comparte semanas completas en comunidades campesinas e indÃgenas organizadas. AllÃ, las familias abren sus casas —sus ranchos— a los jóvenes, compartiendo su vida cotidiana, su trabajo en la tierra y sus historias de lucha y esperanza.
Estas experiencias permiten que el aprendizaje se enraÃce en la realidad concreta del territorio, y que los conocimientos no sean meramente teóricos, sino vivenciales, colectivos y profundamente polÃticos.
Juventud que interpela
Uno de los grandes objetivos de la Escuela de AgroecologÃa es fomentar que la juventud interpele a los adultos y a sus propias comunidades: ¿Qué necesitan? ¿Qué sueñan? ¿Qué están dispuestos a transformar? En tiempos de crisis y desafÃos para el movimiento popular, este espacio cobra un valor estratégico para construir organización y formar nuevos liderazgos.
“Hoy más que nunca, necesitamos estar organizados y demostrar que nadie se salva soloâ€, sostienen desde la coordinación de la escuela.
Una apuesta por el futuro
En una época donde la educación formal muchas veces queda despegada de la realidad social y territorial, la Escuela de AgroecologÃa del MOCASE se presenta como una alternativa viva, popular y transformadora. Una escuela que no solo enseña a cultivar la tierra, sino también a sembrar conciencia, organización y esperanza.











Comentarios
¡Sin comentarios aún!
Se el primero en comentar este artículo.
Deja tu comentario