La Municipalidad intensificó los trabajos de desmalezamientos en diversos sectores
Omar De Felippe, el DT y ex combatiente de Malvinas que renació a Central Córdoba
Y ahà está, a los 62 años, celebrando su primer tÃtulo en la división máxima del fútbol argentino, después de más de 20 años de carrera entre ayudante de campo y director técnico. Es verdad que fue campeón con Olimpo de BahÃa Blanca en la B Nacional en 2010, que también dio una vuelta olÃmpica con Emelec de Ecuador en 2015. Pero esta Copa Argentina 2024 tiene el sabor de los buenos vinos añejados, esos a los que se los guarda por años para después disfrutarlos como si fuera la primera vez.
En diciembre de 1981, Omar tenÃa 19 años. Jugaba en la Tercera de Huracán y soñaba con un futuro como futbolista profesional. Los futboleros aún disfrutaban de los éxitos de las Selecciones, la Mayor tras conquistar la Copa del Mundo en 1978, y la Sub 19, que se consagró en Tokio con Diego Armando Maradona. En el último mes del año, Mario Alberto Kempes, goleador del Mundial, se coronaba campeón con River, que era dirigido por Alfredo Di Stéfano.
Los argentinos, en tanto, sufrÃan el deterioro de sus salarios después de cinco años de dictadura, mucho más tras los dos saltos gigantes que pegó el dólar (30 % en cada devaluación) justo después de la frase icónica del ministro de EconomÃa Lorenzo Sigaut: El que apuesta al dólar pierde.
El 24 de diciembre de 1981, el soldado De Felippe fue dado de baja. Y en enero, empezó una nueva temporada con la Tercera y Cuarta en Huracán. La Primera estaba cerquita. Sin embargo, el 2 de abril, Leopoldo Fortunato Galtieri, el dictador que ejercÃa la presidencia, anunció la toma de las Islas Malvinas y el inicio del conflicto bélico. Una semana después, toda la clase 62 que habÃa hecho la colimba y estaba de alta, fueron reincorporados y enviados a combatir. Entre ellos el actual técnico del Ferroviario.
La verdad es que no comemos bien y como también sabrás, hace un frÃo de locos. Ya estamos cansados de estar acá y esperar que los ingleses traten de tomar las islas. Lo que queremos es que si no se arregla, que vengan asà los reventemos o nos revientan, le escribió De Felippe a su amigo Claudio Morresi desde las Islas Malvinas el 21 de mayo de 1982. El exjugador y dirigente polÃtico conserva aquella carta como un tesoro. AhÃ, el adolescente le decÃa que por favor le diga a Alberto Pando, encargado de las inferiores, que no lo deje libre. Que iba a volver.
Tras la traumática experiencia que vivió, junto con miles de jóvenes argentinos por el trasnochado sueño de los militares, regresó a sus pagos, a Mataderos, a Parque Patricios. En el club lo recibieron con los brazos abiertos y le firmaron su primer contrato. El fútbol me salvó la vida, repite De Felippe cada vez que puede.
Y argumenta: Me dio la posibilidad de tener un objetivo a seguir, de practicar lo que me gustaba. Creo que si todos los que volvimos de Malvinas en ese momento hubiéramos tenido la posibilidad de hacer algo, sintiéndonos importantes, se hubiesen salvado muchas vidas. En ese momento no te das cuenta, lo ves con el paso de los años y decÃs: La pucha: cuántos muchachos podrÃan estar con nosotros hoy.
La foja de servicios como jugador dice que debutó en Huracán en 1983 y estuvo hasta 1988, cuando el Globito ya jugaba en la B Nacional. Luego pasó por Arsenal de Sarandà (en la B Metro), Once Caldas de Colombia, y luego se afincó en BahÃa Blanca: Villa Mitre, Rosario Puerto Belgrano y Olimpo. En 1994, hace 30 años, colgaba los botines.
Si el fútbol le salvó la vida, su vida seguirÃa vinculada al fútbol. Por eso, hizo el curso de director técnico y empezó a trabajar como ayudante primero de Ricardo Zielinski y luego de Julio César Falcioni. Recién 14 años después de haber jugado su último partido como futbolista, tuvo su primera experiencia como entrenador. Y fue en el mismo club: Olimpo.
Dos años después, el equipo de BahÃa Blanca fue campeón del Nacional B y ascendió a Primera División. El mérito fue de los jugadores, dirÃa tras la consagración.
Desde entonces, su curriculum fue sumando lÃneas: Quilmes (ascendió a Primera División), Independiente (ascendió a Primera División), Emelec de Ecuador (campeón de Primera División en 2015), Vélez, Newell’s, Atlético Tucumán, Platense y Central Córdoba de Santiago del Estero (dos etapas). Ahora agregará que en el segundo ciclo fue campeón de la Copa Argentina. Y dirá que el mérito fue de los jugadores.
Y ya dijo hace poquito, que él no hizo nada, que se juntaron y que se propusieron mejorar, que él los entrena, a veces con demasiado énfasis porque la carrera del jugador es corta, de diez o doce años, y hay que ayudarlos. Que no tiene mucho marketing pero que todos los conocen. A veces el humo se apaga con agua y a veces con otras cosas. Es parte del juego. Es parte de la vida, esa que siempre da revancha.







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