Hito deportivo: El grappling santiagueño hace historia en el podio del ADCC en Buenos Aires
Graciela Pal: el amor de su vida, las novelas que recuerda con más cariño y su familia de artistas
Graciela Pal vuelve al teatro con RomerÃas españolas, un musical que promete ser una auténtica fiesta. Entusiasmada, dice que el espectáculo la conecta con su infancia y adolescencia, y sobre todo con su padre, el actor Pablo Palitos. En una entrevista con LA NACION, la actriz revela cuáles son sus novelas y personajes más queridos, recuerda al humorista con quien más disfrutó trabajar y habla de su hija Manuela, su nieta Amparo y su compañero de vida, Eduardo, con quien se casó luego de convivir durante veintisiete años. “Nacà actriz y voy a morir actriz y mi hija es actriz, mi padre era actor y mi nieta Amparo, que tiene 7 años, es más actriz que la madre y que yo. Manuela es una hija de oro, estoy feliz porque Dios me regaló cosas maravillosas en la vida. La primera fue mi familia, mi hija, mis padres, mis hermanas, mi profesión, gente que quiero y me quiere, un compañero de vida hermoso y una vida grata. Todos los dÃas le agradezco a Dios, aunque tengo mis berrinches como todo el mundo y cuando no tengo trabajo me pongo bastante depresiva. En ese momento mi hija me dice: “No sos mi mamá†(risas).
-Sos una de las pocas actrices que siempre tiene trabajo...
-Hasta hace cinco años nunca habÃa parado de hacer novelas. Después cambió todo y no entré en el cÃrculo de elegidos de las plataformas, por muchas razones. Muchas veces me han convocado y luego no he arreglado o no he quedado. Y al no pertenecer, me quedé sin trabajo en televisión, porque aquà ya casi no se produce. Y me da muchÃsima pena porque nuestra televisión era maravillosa y hasta hace unos años habÃa tres horarios de novelas en todos los canales. Sé que fui una privilegiada porque trabajé siempre, todos los años hice algo y fui muy feliz.
-Entre tantas novelas y personajes, debés tener tus preferidos, ¿cuáles son?
-Me encariñé con cada novela y de todas me quedé con amigos y, en general, me llevé bien con mis directores. Si tengo que elegir algunos puedo nombrar Celeste, donde hice un personaje que quiero mucho y era Cachita, la cocinera y mejor amiga de la protagonista, Andrea Del Boca. También me encantó hacer Casi ángeles porque me conectó con otra generación. Interpretaba a Berta Bauer, la mamá del personaje de Nico Vázquez. Nano fue hermosa y un boom y además con Araceli González continuamos la amistad. A Gustavo Bermúdez lo quiero mucho, recuerdo que nos hizo el espectáculo con la orca el dÃa que se hizo la presentación en Mundo Marino. Siempre tuve personajes muy queribles, pocas veces hice de mala y cuando eso sucedió, como por ejemplo en Por siempre mujercitas, la gente en la calle me decÃa: “No hagas esos papeles, si vos sos buena†(risas).
-¿Y vos querÃas ser la mala?
-SÃ, porque es muy lindo hacer de mala. Es un desafÃo grande porque jugás con tu opuesto y es maravilloso. Me gustaba cuando me ofrecÃan malas, pero fueron pocas veces.
-¿Te bajoneás cuando no tenés trabajo?
-Me bajoneo bastante, pero también me permito disfrutar de mi casa. Me hago un ejercicio y me digo: “Acordate lo que te costaba levantarte cuando el reloj sonaba todos los dÃas a las 6.30, trabajabas muchas horas, venÃas cansada y a veces tenÃas que irte al teatroâ€. Y ahà disfruto el ocio y duermo la siesta porque me da la gana o duermo por la mañana hasta que me despierte. Y amo pasar tiempo con mi nieta. Suele quedarse una vez por semana en casa, sobre todo los viernes cuando mi hija hace teatro, porque al otro dÃa la nena no tiene que ir al colegio, y con el abuelo hace juegos de mesa y conmigo, actuaciones. Es toda una actriz.
-¿Te gustarÃa que tu nieta fuera actriz?
-Si, claro, porque es una profesión hermosa, aunque te hace sufrir cuando no tenés trabajo. O cuando interpretás un rol que tuviste que hacer por compromiso o por necesidad.
-¿Te pasó muchas veces?
-Muy pocas, en realidad. Por suerte la mayorÃa de las veces pude elegir, pero he llegado a dejar unas vacaciones en Córdoba por venir a trabajar con (Jorge) Porcel en Telefe, y de loca. Me llamó mi representante, Pacheco, me ofrecÃan buena plata y fui, aunque no tenÃa necesidad. Ahora lo pienso y me pregunto por qué. Porque no agregó nada a mi carrera. Me cuesta mucho decir que no a un trabajo.
-Hiciste mucha ficción y teatro en televisión, pero también comicidad, ¿de qué capocómico guardás mejores recuerdos?
-Trabajé con muchos y con todos tuve buena relación, pero con quien mejor trabajé dentro de la comicidad fue con Juan Carlos Mesa, un genio y un señor. Además, hice unitarios y una novela con él, Primicias. Lo tengo en mi corazón.
-¿Es verdad que empezaste a trabajar de muy chica y a escondidas de tus padres?
-¡SÃ! Empecé a los 14 años en el viejo canal 11, con los Sofovich en un programa que se llamaba Ritmo y juventud y era la competencia de El club del clan, donde habÃa cantantes jóvenes y chicas bonitas. Mi hermana era secretaria en el canal y les dijo a los chicos que yo querÃa trabajar. Estaba chocha, nos pintaban como una puerta y yo creÃa que mi mamá no sabÃa todo esto. Me acuerdo que volvÃa a casa y mi hermana intentaba taparme. Con los años me di cuenta que sà sabÃa (risas). Y en ese momento mi papá estaba en España. Cuando se enteró, me dijo: “Para trabajar de artista, si es que te lo tomás en serio y es tu pasión, a mi ladoâ€. Y me llevó para España durante casi cinco años. Dejé Ritmo y juventud, me despidieron todos, lloré como una perra. Mi papá fue un maestro siempre, en lo moral, en lo familiar, en lo profesional y en tratar a la gente. Recuerdo que Alejandro Casona venÃa a comer a mi casa y yo podÃa conversar a la par, con mucho respeto.
-¿Nunca quisiste radicarte en España?
-Siempre lo pensé, pero siempre algo me ató acá. Y más que la tierra en sÃ, que la adoro, fue mi boda, el nacimiento de mi hija, luego ella formó su vida y fui abuela. Y estoy grande ya para empezar en otro lugar.
-Alguna vez contaste que te casaste luego de 27 años de convivencia, ¿por qué?
-Un dÃa le dije: “Nos tendrÃamos que casar por si nos pasa algo a alguno de los dos, porque como ganamos estas jubilaciones maravillosas...â€. Es broma, claro, porque tenemos la jubilación mÃnima. Después pensé que mejor no porque las parejas que están hace muchos años y se casan, después se separan. Y un dÃa me llamó desde el registro civil porque una mujer a la que habÃa ido a ver por trabajo vio mi foto en su celular y le preguntó cuándo y dónde nos habÃamos casado. Le dijo que “en ningún sitioâ€, y esta mujer respondió que “de ninguna maneraâ€. Asà que me dio a elegir entre tal o tal dÃa y acá estamos. Nos casamos porque esa señora lo decidió (risas).
-¿Y la relación cambió luego de la boda?
-La relación no cambió en nada. Y me encantó casarme. Somos compañeros de vida.
-¿Cómo se conocieron?
-Eduardo es contador y era gerente general de Actores y de la obra social, pero no lo conocà allà sino en Córdoba, en Villa Giardino y de vacaciones. Yo ya estaba divorciada y el venÃa flojo de papeles, asà que tardamos en relacionarnos y más que un cafecito, no habÃa. Cuando resolvió su vida, volvimos a conversar y alquiló un departamento a tres cuadras de mi casa.
-¿Qué podés contar de RomerÃas españolas?
-TenÃa muchas ansias de volver a trabajar con Jorge Mazzini porque el último espectáculo que hicimos juntos, que fue Yo no soy la malquerida, tuvo mucho éxito y la pasamos divinamente, hace cinco años. Nos quedamos con ganas de trabajar juntos y se dio ahora. Estrenamos en San Juan, hacemos gira por todo el paÃs y en Buenos Aires nos presentamos en el Teatro Avenida (19 de mayo y 16 de junio). RomerÃas españolas es un espectáculo hermoso de la CompañÃa Cantares de España, trabajamos muchÃsimo y estamos felizmente cansados. Hay copla, zarzuela, flamenco y mucho humor, de principio a fin. Yo hago un personaje que adoro, que es una excantante, exbailarina, exartista, porque se quedó en la ruina cuando su marido murió, y treinta años después se reencuentra con la misma gente con la que habÃa trabajado y se crea un clima muy lindo, entre las emociones y el humor. Tengo unos compañeros preciosos y hasta me atrevo a cantar Penita pena, de la Faraona Lola Flores. No paro de cantar y hablar. Me acompañan Gabriel Espósito, Nuria Vázquez, Mariana Bisquert, Leandro Grazzia, Mari Cruz Utrera, Paco Ortega Ramos. La zarzuela irrumpe con una selección de romanzas a cargo de Lara Mauro y FermÃn Prieto. Está el Ballet Clásico Español con las primeras bailarinas Jessica Rosillo y Giselle Sabastano, los bailaores flamencos Gastón Stazzone y Luján Obron y una banda musical dirigida por el maestro Hernán Malagoli. Todo con libro y dirección de Jorge Mazzini.
-Este espectáculo te debe conectar con tu infancia y adolescencia...
-Esto me conecta con mi papá y con lo que fue mi vida siempre, porque no conozco otro camino: nunca pensé que podÃa ser escribana ni peluquera. Nacà actriz y desde muy chiquita le decÃa a mi papá: “¿Cuándo voy a poder hacer el papel de Beatriz Taibo?â€. “Bueno, te falta un poquitoâ€, me decÃa (risas). Me conecta directamente con lo más profundo de mis años vividos en España: tuve el placer de hacer gira y conocerla toda y amo AndalucÃa, donde tengo familia; amo Aragón, donde nació mi papá y amo Madrid, que es donde más tiempo vivÃ.
-¿Tenés proyectos?
-Tengo otro proyecto con Mazzini para más adelante, asà que de jubilarme, ni hablar. Además, creo que siempre hay que tener un proyecto en la vida. Y me gustarÃa mucho volver a hacer ficción.
En el Teatro AvenidaRomerÃas Españolas. En el Teatro Avenida, Avenida de Mayo 1222. Viernes 19 de mayo y viernes 16 de junio, a las 20.30. Entradas a la venta en Ticketek







Comentarios
¡Sin comentarios aún!
Se el primero en comentar este artículo.
Deja tu comentario