Mulas con más de cien cápsulas con sustancias en sus estómagos cayeron en Santiago del Estero
El procedimiento se inició cerca de las dos de la madrugada del domingo, cuando efectivos de GendarmerÃa Nacional se encontraban apostados a la altura del peaje de la ciudad de Fernández, realizando un control de rutina.
Allà interceptaron un colectivo que trasladaba más de 20 pasajeros que provenÃan del norte con destino Buenos Aires. Como es de costumbre, los gendarmes iniciaron en ese momento el control de documentación de los pasajeros.
Fue entonces cuando observaron que dos pasajeros estaban bastante incómodos ante la presencia de los uniformados y al momento de ser entrevistados estos manifestaron que llevaban cápsulas con cocaÃna en el estómago.
De inmediato se dio intervención al juez federal Guillermo Molinari, quien ordenó el traslado urgente de los dos al Hospital Regional. Hasta anoche, habÃan evacuado entre un 70 y 80% del cargamento.
Según se supo, las mulas indicaron que habÃan tragado aproximadamente 100 cápsulas cada uno, por lo que pasada la medianoche seguÃan internados con custodia de GendarmerÃa.
Lejos de los aeropuertos y los escáneres de cuerpos, las bandas de narcotraficantes siguen eligiendo a personas pobres para transportar su mercaderÃa. Ellos, para el multimillonario negocio narco, son apenas un envase que transporta mercaderÃa tan valiosa como letal.
Sin embargo, se trata de seres humanos que ponen su vida en un gran riesgo al cargar sus cuerpos con droga.
En el estómago, en la vagina, de manera sólida o lÃquida, las "mulas" ocultan dentro de sus organismos cantidades de estupefacientes.
Cuando no logran pasar los controles, son los médicos los encargados de llevar a cabo el proceso de evacuación de la droga.
Médicos indican que si se rompe solo una de estas cápsulas, es posible que se salve la vida del paciente, pero más de una cápsula rota es casi seguro que le cause la muerte.
Si la rotura es mÃnima y la droga se filtra de a poco, la persona comienza a mostrar sÃntomas de intoxicación y debe ser sometida a cirugÃa
En la mayorÃa de los casos, la cirugÃa no es necesaria. Cuando la droga es ingresada por vÃa rectal suele ser más fácil de extraer, porque es un lugar incómodo para el cuerpo y tiende a expulsarlas naturalmente. El peligro es que se atraviesen y haya que hacer maniobras para enderezarlas y que salgan.
Además, si la droga fue introducida por vÃa vaginal, hay que sacarlas manualmente, sin instrumental, porque hay riesgo de rotura y si eso sucede se absorbe directamente en el cuerpo.
En el caso de la droga ingerida por vÃa estomacal, que es lo más común, si es detectada a tiempo, se lleva a cabo, es un proceso de evacuación controlado por los médicos.
Las mulas son el eslabón más débil en la cadena del narcotráfico, y algunos cobran hasta 1.500 dólares por cada viaje que realizan.







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