Escuchar artículo

En el marco de una nueva edición de la Feria del Libro de Santiago del Estero, el histórico preparador físico Fernando Signorini pasó por los micrófonos de Radio Universidad de la UNSE para presentar su obra Diego desde adentro. 

De paso, sembró una intriga particular respecto al futuro inmediato de Lionel Messi en el conjunto nacional.

En ese sentido, Signorini prefirió mantener abiertas todas las hipótesis respecto al crack rosarino. “Se está yendo, pero yo no sé si se va a ir del todo. Yo no sé, dejo la semilla de la duda”, deslizó entre risas, para luego añadir una sugerencia a la familia de Messi: “Aproveche su esposa Antonella y sus hijos a tenerlo todo el tiempo con ellos, porque a lo mejor faltando tres meses para el Mundial no lo van a ver ni siquiera un día porque va a estar concentrado con la selección. ¿Quién sabe?”.

Yendo a su libro, Signorini definió la publicación como la narración directa de su convivencia cotidiana durante casi 11 años con el astro: “Diego desde adentro no es otra cosa que mi saga de vida junto a él en esos casi 11 años, casi 4.000 días que pasamos juntos. Fue un privilegio que cualquiera hubiera tenido la dicha de poder tener, y fui yo el elegido por el destino”.

Signorini marcó una línea divisorios entre el individuo y el personaje público de exposición mediática permanente. “En la intimidad era Diego y en público era Maradona. Era el personaje que él se inventó para estar a la altura”, precisó el preparador físico, destacando a la vez los matices cotidianos de aquella intimidad: “Era maravilloso, divertido, ocurrente, atorrante, pícaro, de mucha ternura en el trato con sus amigos y con su familia. Ese era Diego; el otro no, el otro era insoportable” (risas). 

El experimentado profesional también dedicó un párrafo a examinar el compromiso social que caracterizó a Diego a lo largo de su carrera deportiva. “A estos chicos los manipulan de tal manera que terminan siendo como el sistema quiere y no se animan a protestar o a rebelarse, porque saben que ese serrucho sigue afilado y les puede cortar las piernas. En cambio, a Diego no le importaba que le cortaran hasta la cabeza si tenía que defender algo que consideraba justo. 

Eso le costó una gran parte de su vida deportiva y también una gran parte de su vida como ser humano”.

Sobre el cierre, agradeció la calidez recibida en suelo santiagueño y renovó sus elogios para con la población local. “Yo busco aquellos lugares donde uno percibe que es un mundo distinto, una sociedad más solidaria, más noble y más honesta sea posible. Y yo lo encuentro acá”, concluyó, agregando con cierto pesar que “lo único que no me gusta de venir a Santiago del Estero es que me tengo que ir, porque me quedaría; la gente y su ternura hacen inolvidable a este lugar”.

Autor: admin