Escuchar artículo

Si bien las condiciones de humedad en el suelo alcanzaron niveles históricos positivos, el sector productivo sigue con atención la evolución de las temperaturas para asegurar la calidad final del grano.

Con el inicio de los trabajos en la zona de Quimilí y el sur santiagueño, la campaña de trigo en Santiago del Estero entra en su etapa decisiva. De acuerdo con las proyecciones técnicas, las primeras recolecciones arrojarán rendimientos iniciales de entre 2.000 y 2.500 kilos por hectárea, mientras que los lotes correspondientes a siembras más tardías podrían alcanzar un techo productivo de hasta 3.500 kilos por hectárea.

La ingeniera agrónoma Delia Fantoni, especialista encargada del seguimiento del cultivo en la región, remarcó que las labores de trilla comenzarán formalmente a partir de la próxima semana. Además, destacó las condiciones hídricas de la presente campaña agrícola: "Hace muchos años que no teníamos condiciones de humedad como las que tenemos ahora para el trigo", indicó la profesional.

Sin embargo, el comportamiento térmico se posiciona como el principal factor determinante para la concreción de los rendimientos estimados. Un eventual aumento brusco de las temperaturas durante el tramo final del ciclo biológico podría acelerar el desarrollo de las plantas y restar peso al grano durante la fase de llenado.

A lo largo del ciclo del cultivo, la alta humedad disponible obligó a los productores a realizar intervenciones técnicas intensivas, incluyendo esquemas específicos de fertilización y la aplicación de fungicidas para preservar el potencial de los lotes.

De mantenerse temperaturas moderadas en las próximas semanas, la provincia completará una cosecha de trigo altamente favorable para los esquemas agrícolas del sur provincial.

Autor: admin