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La previa de la gran final de la Supercopa Internacional entre Estudiantes de La Plata y Rosario Central se vivió con momentos de alta tensión en las inmediaciones del Estadio Único Madre de Ciudades, donde se registraron corridas, operativos de Infantería y un profundo malestar por los controles en la llegada de la caravana visitante.

Los incidentes se desencadenaron en los minutos previos al ingreso al coliseo santiagueño, cuando un grupo de simpatizantes del Pincha se encontraba en la zona exterior aguardando para entrar y entonando cánticos. En ese contexto, personal policial y la división de Infantería —con apoyo de efectivos montados a caballo— intervinieron en el lugar para dispersar a la gente y acelerar el acceso, lo que generó corridas y momentos de nerviosismo entre los hinchas que habían copado la provincia.

A este clima caliente en la puerta del estadio se sumaron los inconvenientes sufridos durante el traslado de los fanáticos. La caravana compuesta por 35 micros que viajó desde la ciudad de las diagonales padeció demoras agobiantes en el tramo final del recorrido por territorio provincial.

Según denunciaron desde los contingentes, los colectivos sufrieron requisas y frenadas constantes prácticamente cada cinco minutos tras ingresar a Santiago, un ritmo que volvió el viaje sumamente lento. La situación se tornó todavía más pesada debido a las altas temperaturas registradas, con un calor sofocante que superó los 30 grados, generando bronca y preocupación entre los simpatizantes que corrían contra reloj para no perderse el arranque de la definición por el título.

Autor: admin