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La rescatista se reencontrará con los animales para colaborar en las tareas diarias y mantener viva la obra solidaria que compartía con Eduardo “El Polaco” Groh Riemersma.

Santiago del Estero — El Montecito de los Canichones se prepara para vivir una jornada profundamente conmovedora. Agu Volpato, conocida en la comunidad de Narnia como la “mamá de los canichones”, confirmó que llegará a Santiago del Estero el próximo 23 de septiembre para reencontrarse con los animales y continuar con la labor solidaria que durante años compartió con Eduardo “El Polaco” Groh Riemersma.

La noticia fue comunicada a través de las redes sociales oficiales del refugio con un mensaje claro que refleja el espíritu del espacio: “Una mano amiga también cambia vidas”.

Un vínculo marcado por el amor animal y la memoria

La visita posee un significado muy especial, ya que se produce pocas semanas después del trágico fallecimiento del Polaco, ocurrido en agosto de 2026 en un siniestro vial. Durante casi dos décadas, el referente local convirtió el predio en un hogar de rescate para cientos de perros abandonados, enfermos o en situación de vulnerabilidad.

Tras su partida, que generó una profunda conmoción en la provincia, la continuidad del refugio quedó en manos del equipo que cotidianamente lo acompañaba. En este contexto, la llegada de Volpato representa un fuerte respaldo institucional y afectivo para sostener el legado del rescatista.

Oriunda de San Jerónimo Norte, Santa Fe, Volpato es rescatista, peluquera canina y reconocida en las redes sociales por su labor en la rehabilitación de animales. Su relación con el Polaco estuvo unida por una misma pasión: brindarles una segunda oportunidad a los animales que más lo necesitan.

“Chapa y pintura” para los canichones

De acuerdo con el flyer difundido por el refugio, la visita incluirá la realización de tareas diarias de cuidado y el característico proceso de “chapa y pintura” para los animales, una expresión interna que alude a la atención estética, sanitaria y de recuperación que muchos perros requieren al llegar en condiciones delicadas.

De este modo, el reencuentro del próximo 23 de septiembre no solo significará una ayuda operativa fundamental para el sostenimiento del Montecito, sino también una caricia al alma y una forma tangible de mantener presente la memoria del hombre que dedicó su vida a los canichones de Santiago del Estero.

Autor: admin