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Hoy lidera “Fuegos del Norte”, un emprendimiento gastronómico con el que difunde la cultura del fuego, las tradiciones criollas y los sabores de la carne argentina ante un público europeo fascinado por el ritual.

Tréveris, Alemania — Cuando Eliseo Monti terminó la secundaria en Frías, Santiago del Estero, imaginó que su viaje a Europa en el año 2000 sería apenas una aventura temporal de un año antes de definir su futuro. Sin embargo, aquel viaje cambió de rumbo: encontró oportunidades laborales, se radicó en la región fronteriza entre Alemania, Francia y Luxemburgo, y terminó convirtiéndose en un embajador de la gastronomía y la cultura del asado argentino en el Viejo Continente.

Instalado en Tréveris —considerada la ciudad más antigua de Alemania, fundada en el año 16 a. C. y a la que define con orgullo como la “Madre de ciudades, al igual que Santiago del Estero”—, Monti combina su labor profesional en una aseguradora de riesgos en Luxemburgo con su verdadera pasión: encender el fuego y comandar el emprendimiento Fuegos del Norte.

Un negocio que nació de casualidad

Aunque la cocina a las brasas siempre formó parte de los encuentros con amigos, el salto al formato comercial se dio de manera espontánea tras la pandemia de COVID-19. Luego de organizar un asado tradicional en una cabaña en el bosque rompiendo con los moldes locales de cocción en trípodes, las recomendaciones de boca en boca comenzaron a multiplicarse. El punto de inflexión llegó cuando una reconocida revista de Colonia le dedicó un artículo periodístico, provocando que la demanda creciera exponencialmente hasta superar su capacidad operativa.

Hoy en día, a pesar de cocinar habitualmente solo y para eventos que convocan hasta 200 personas, mantiene normas estrictas de calidad e identidad cultural que considera innegociables:

“Siempre bien argentino, siempre carne argentina, carbón de quebracho santiagueño. No hay otra. Eso no se negocia”, subraya.

Más que una comida: una experiencia cultural

La propuesta gastronómica de Fuegos del Norte va mucho más allá de servir un plato de comida. El menú incluye empanadas fritas en grasa, cortes tradicionales cocinados a la parrilla, a la estaca o a la cruz, acompañados por explicaciones detalladas sobre las distintas técnicas de cocción.

Para Monti, la clave del éxito radica en fusionar el sabor con el relato histórico y cultural:

“Hay alemanes que no han visto estas cosas en su vida... Cada vez gusta más. Estamos predicando la cultura del asado”, afirma.

La iniciativa creció tanto que impulsó otra veta turística y cultural: organiza viajes anuales para grupos de europeos que viajan a la Argentina para conocer de primera mano el origen del ritual, recorriendo el Mercado Agroganadero de Cañuelas, establecimientos ganaderos, frigoríficos y remates.

Con la mira puesta en nuevos desafíos internacionales —como la organización del Open Fire Germany cerca de Hamburgo y su participación con un equipo alemán en competencias de barbecue en Estados Unidos—, este santiagueño demuestra que, a miles de kilómetros de casa, las raíces, el fuego y las tradiciones siguen más vivas que nunca.

Autor: admin