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Para la gran mayoría de los viajeros que recorren la Ruta Nacional 9 entre Córdoba y el norte argentino, Villa Ojo de Agua se reduce a una simple parada técnica para cargar combustible o estirar las piernas. Sin embargo, este pueblo del sur santiagueño esconde un paisaje serrano y arqueológico que vale la pena conocer.

Ubicada en una zona donde las Sierras de Sumampa y Ambargasta rompen con la típica llanura de la provincia, la localidad invita a dejar el camino principal. A pocos kilómetros del centro aparecen atractivos naturales como el arroyo en Cantamampa, el Embalse de Báez rodeado de vegetación para acampar, y el sector de El Cajón, donde el agua corre entre grandes rocas y se conservan muestras de arte rupestre.

A esto se suman sitios históricos y arqueológicos como Inti Huasi —la "Casa del Sol"—, que cuenta con pictografías de antiguos habitantes y morteros de piedra. Además de su fuerte tradición artesanal y la realización del Festival Nacional del Artesano, el pueblo ofrece alternativas de hospedaje ideales para transformar una escala de viaje en una escapada diferente.

Autor: admin