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El nuevo relevamiento del ODSA-UCA expone un marcado deterioro en las condiciones socioeconómicas del país durante la primera mitad del año. Según el informe, la persistente inflación y el rezago de los ingresos frente a la Canasta Básica Total (CBT) han empujado a nuevos sectores sociales por debajo de la línea de la pobreza.

El fenómeno de los trabajadores pobres y la segmentación laboral

Uno de los aspectos más críticos detectados por la investigación universitaria es la consolidación de los denominados "trabajadores pobres". El estudio señala que contar con un empleo formal o informal ya no constituye una garantía suficiente para evitar la vulnerabilidad socioeconómica.

La brecha entre el salario promedio y los gastos esenciales se amplió notablemente en los primeros siete meses del año, provocando un ajuste severo en el consumo de los hogares en áreas sensibles como alimentos, salud y servicios básicos. Asimismo, la informalidad laboral y el trabajo independiente se posicionan como los segmentos más castigados por la falta de actualización frente al incremento de precios.

Deterioro multidimensional y calidad de vida

Más allá de la medición monetaria, el análisis del ODSA-UCA evalúa dimensiones estructurales de la calidad de vida, tales como las condiciones habitacionales, el acceso a servicios de agua y saneamiento, la atención médica y los niveles de escolaridad.

Las conclusiones del informe alertan que, en paralelo al 30% de la población afectada por la pobreza de ingresos, amplios sectores sufren privaciones severas en derechos sociales fundamentales, lo que perpetúa la reproducción intergeneracional de la vulnerabilidad en los grandes aglomerados urbanos del país.

Autor: admin