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La iniciativa, impulsada por la Asociación TRAER junto al municipio capitalino, comenzará este viernes en el Centro Operativo N° 0. Buscan recorrer barrios y localidades del interior para fomentar la economía circular y la construcción sustentable.

SANTIAGO DEL ESTERO — Con el propósito de promover el cuidado ambiental y generar conciencia sobre la gestión de residuos, este viernes de 9 a 12, la ciudad será escenario del lanzamiento oficial de una ambiciosa campaña de ecocanje. La propuesta es impulsada por la Asociación TRAER y tendrá su primera posta en el Centro Operativo N° 0, ubicado en avenida Roca al 1100, en un trabajo conjunto con la Municipalidad de la Capital.

El anuncio fue realizado por el presidente de la entidad, Sergio Páez, quien adelantó que la iniciativa busca extenderse de manera progresiva por diferentes barrios capitalinos y diversas localidades del interior de la provincia.

¿Qué se puede llevar y qué se entrega a cambio?

Durante la jornada, los vecinos podrán acercar todo tipo de aparatos eléctricos y electrónicos en desuso —"todo lo que se pueda enchufar, lleve pilas o tenga luces", resumió Páez—, tales como computadoras, televisores, celulares, impresoras, electrodomésticos, juguetes electrónicos, calculadoras y equipamientos de oficina. Asimismo, se receptarán botellas plásticas de agua y gaseosas de cualquier tamaño.

A cambio de los elementos entregados, cada participante recibirá una planta de jardín o un árbol, una medida que acompaña activamente el programa de arbolado urbano y fomenta el compromiso ciudadano con los espacios verdes.

Segunda vida útil y ladrillos ecológicos para viviendas

Uno de los ejes fundamentales de la campaña es el destino final de los materiales recuperados. En el caso de los dispositivos electrónicos, estos son previamente testeados: si funcionan, se los repara para donarlos a escuelas o cooperativas, o bien se los incorpora al trabajo de la asociación.

Por su parte, las botellas plásticas recolectadas cumplirán un rol clave dentro del desarrollo habitacional. Gracias a un trabajo articulado con el Instituto Provincial de Vivienda y Urbanismo (IPVU), el plástico es triturado y combinado con cemento para la fabricación de ladrillos ecológicos.

  • "Colaborando con las botellas ayudamos a construir casas, creando una economía circular y generando trabajo", destacó el titular de TRAER, detallando que para levantar una vivienda pequeña se requieren entre 300.000 y 400.000 botellas (unos 20 envases por cada bloque). Además, parte del material servirá para la creación de ornamentaciones navideñas sustentables hacia fin de año.

Con talleres de reciclaje en puerta y un fuerte respaldo a los ecoemprendedores locales que transforman residuos en elementos de diseño, la propuesta se afianza como una alternativa integral de desarrollo social y ambiental para toda la región.

Autor: admin