Escuchar artículo

El equipo de Pablo Ledesma sufrió, resistió los embates del rival en un final dramático y desató el festejo histórico ante su gente.

SANTIAGO DEL ESTERO — Central Argentino escribió una nueva página dorada en su historia futbolística al consagrarse campeón del Torneo Anual de la Liga Santiagueña de Fútbol. El Albo igualó 1 a 1 frente a Vélez de San Ramón en el estadio Dr. Osvaldo Juárez y, capitalizando el triunfo por 1 a 0 conseguido en el partido de ida, levantó la copa de la mano de su gente tras 19 años de espera.

La definición tuvo todos los condimentos propios de una final de alto voltaje: nerviosismo, pierna fuerte, un estadio colmado y un desenlace cargado de dramatismo que se extendió hasta los ocho minutos de adición decretados por el árbitro Francisco Acosta.

Un primer tiempo de golpe y ventaja para el local

Desde el inicio, el encuentro mostró intensidad. Vélez salió decidido a revertir la serie y generó aproximaciones con remates de Dennett y Rodrigo Ledesma. Por su parte, Central respondió con jugadas de peligro protagonizadas por Emiliano Pérez y Yael Aranda.

Cuando transcurrían los 37 minutos de la primera etapa, el local dio el golpe: tras un remate rasante de Tapia, Yael Aranda anticipó el disparo y definió de manera certera hacia arriba, batiendo a Franco Filho para estampar el 1 a 0 parcial y desatar la locura en las tribunas del Dr. Osvaldo Juárez. Con ese resultado, el Albo se retiró al descanso con una ventaja favorable de dos goles en el global.

Drama, sufrimiento y consagración

En el complemento, Vélez modificó su postura, adelantó sus líneas e inclinó la cancha en busca de la igualdad. El arquero local, Luis Salto, se convirtió en una de las figuras al responder de gran manera ante un cabezazo de Cáceres Salto.

A los 27 minutos del segundo tiempo, Jesús Denett —goleador del campeonato— apareció para empujar un centro enviado por Silva y poner el 1 a 1, reavivando las esperanzas del Fortín y sumando máxima tensión al cierre del cotejo. En los minutos finales, la visita empujó con todo en busca del tanto que forzara los penales.

Sin embargo, la defensa de Central Argentino resistió con firmeza cada embestida. Tras ocho minutos de adición marcados por el sufrimiento colectivo en las tribunas, el pitazo final de Francisco Acosta decretó el campeonato para el Albo, coronando el trabajo táctico del entrenador Pablo Ledesma y devolviendo la gloria al club de bandeño.

Autor: admin