Coopsol: cómo la miel santiagueña conquistó los mercados globales desde La Banda
LA BANDA, SANTIAGO DEL ESTERO – La Cooperativa de Trabajo Coopsol se ha consolidado como un modelo de referencia en la economía social argentina, transformando la producción de miel orgánica del monte nativo del Gran Chaco en una potencia exportadora que llega a Estados Unidos, Europa y Japón. Con sede en la ciudad de La Banda, la empresa integra a 450 familias de pequeños productores de Santiago del Estero, Salta y Chaco, demostrando que el agregado de valor en origen es la clave para el desarrollo regional sostenible.
La planta elaboradora procesa unas 200 toneladas anuales de miel, de las cuales el 85% se destina a mercados internacionales. Este año marcó un hito para la firma con el primer despacho directo al mercado japonés, un logro que subraya la calidad de la miel de flor de atamisqui, un producto exclusivo de la flora autóctona santiagueña que se destaca globalmente por sus propiedades organolépticas únicas.
Más allá del éxito comercial, la labor de Coopsol —en alianza con la Asociación de Productores Orgánicos del Norte Argentino (APONA)— representa un pilar del arraigo rural. Mediante la certificación de normas internacionales de comercio justo y producción orgánica, la cooperativa permite que los apicultores locales compitan en los niveles más altos del mercado mundial sin degradar el medio ambiente y garantizando una distribución equitativa de los beneficios.
La trayectoria de esta cooperativa no solo es un motor de empleo genuino, sino también un ejemplo de cómo la articulación entre productores, técnicos y logística puede convertir los recursos del monte nativo en un motor económico que fortalece la identidad de Santiago del Estero en el exterior.
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