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Santiago del Estero se encuentra entre los distritos con caídas superiores al promedio nacional, encendiendo las alarmas por la sostenibilidad de obras y servicios públicos.

SANTIAGO DEL ESTERO – Las finanzas provinciales cerraron junio con un balance negativo, producto de una nueva baja en las transferencias automáticas nacionales. Según datos sectoriales, el envío de fondos a las provincias —incluida Santiago del Estero— registró una caída real superior al 4% interanual, consolidando un semestre de retroceso financiero para las administraciones regionales.

El golpe principal provino de la Coparticipación Federal de Impuestos, que sufrió una contracción cercana al 8,5% en términos reales. Este desplome encuentra su causa directa en la recaudación del Impuesto a las Ganancias, con una merma superior al 14%, y en la caída del IVA, reflejo de una marcada retracción del consumo y de la actividad económica nacional.

Impacto en Santiago del Estero La provincia, junto a distritos como San Juan, Santa Fe, Mendoza, La Rioja, Entre Ríos y San Luis, se posicionó entre las jurisdicciones más afectadas, registrando bajas que superaron el promedio del país. Si bien el crecimiento de algunos fondos especiales —como Bienes Personales y Combustibles— permitió amortiguar parcialmente el impacto en otras provincias, no fue suficiente para revertir el resultado negativo general.

Un semestre complejo El balance acumulado de los primeros seis meses de 2026 arroja una pérdida real del 2,8% en las transferencias, lo que se traduce en una merma cercana a los $1,11 billones a nivel nacional. La preocupación de los gobernadores radica en que la coparticipación representa una fuente vital de financiamiento para la ejecución de obras públicas y la prestación de servicios esenciales.

Ante este escenario, la capacidad financiera de las administraciones provinciales para sostener programas públicos enfrenta un desafío creciente frente a la inestabilidad de los recursos de origen nacional.

Autor: admin