Escuchar artículo

SANTIAGO DEL ESTERO – En el marco de las III Jornadas de Fortalecimiento de la Investigación en el NOA, desarrolladas en la UNSE, la rectora de la Universidad Nacional de La Rioja (UNLaR), Natalia Álbarez Gómez, brindó una conferencia magistral donde definió al Norte Grande no como un objeto de estudio, sino como un territorio activo y estratégico capaz de generar soluciones propias para los desafíos locales.

Ante investigadores, docentes y autoridades universitarias, Álbarez Gómez hizo énfasis en que la universidad pública debe dejar de ser una institución aislada. "No producimos conocimiento por el conocimiento mismo, sino para aportar a la transformación social. Debemos construir junto a la sociedad, los gobiernos y el sector privado", sostuvo la funcionaria.

La universidad como motor de soberanía

Durante la jornada, centrada en el lema "La ciencia como derecho en tiempos actuales", la rectora puso el foco en la necesidad de ampliar el concepto de innovación. Según explicó, este no debe limitarse únicamente a la tecnología, sino que también implica generar nuevas formas de articulación que permitan el crecimiento real de la región.

“Cuando producimos conocimiento, producimos autonomía. Y cuando producimos autonomía, construimos soberanía. Por eso la ciencia es un derecho de los pueblos y una herramienta indispensable para su futuro”, afirmó.

Desafíos en un contexto complejo

Consultada por la situación del sistema científico argentino, Álbarez Gómez reconoció que la falta de financiamiento es una barrera, pero advirtió que el debate es más profundo. La rectora remarcó que, sin el conocimiento que genera la ciencia, no existe posibilidad de crecimiento para las provincias ni para el país.

En este sentido, hizo un llamado a fortalecer la confianza en la capacidad científica del interior, reivindicando que los investigadores locales deben tomar la palabra en igualdad de condiciones con los centros urbanos más grandes. Finalmente, destacó la importancia de la comunicación científica como puente necesario para que la sociedad valide y legitime la labor investigativa, una práctica que la UNLaR ya impulsa mediante la integración de comunicadores sociales en sus equipos de trabajo.

Autor: admin