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Advierten que la ley protege la infancia, combate enfermedades crónicas y garantiza el derecho a la información clara para los consumidores.

SANTIAGO DEL ESTERO — La posible derogación de la Ley de Promoción de la Alimentación Saludable, más conocida como Ley de Etiquetado Frontal, abrió un intenso debate en el ámbito sanitario y académico. El Gobierno nacional impulsa en el Congreso la eliminación de la normativa sancionada en 2021, lo que generó una fuerte preocupación entre los profesionales de la salud.

En este contexto, la licenciada Cristina Salvatierra, nutricionista y docente de la Universidad Nacional de Santiago del Estero (UNSE), sostuvo que avanzar con la derogación representaría “un enorme retroceso en materia de derechos y salud pública”.

La iniciativa del Gobierno nacional, que lleva las firmas del presidente Javier Milei, el jefe de Gabinete Manuel Adorni y el ministro de Salud Mario Lugones, argumenta que el sistema de octógonos negros genera confusión y pone trabas a la industria alimentaria. No obstante, Salvatierra —quien también se desempeña en el Centro Provincial de Salud Infantil (CePSI)— cuestionó estos planteos y señaló que la normativa aún no tuvo el tiempo suficiente para desplegar todos sus alcances.

“La ley fue reglamentada en 2022 y contempla aspectos que todavía no pudieron implementarse completamente, como la educación alimentaria en las escuelas. No tuvimos un plazo considerable para evaluar su impacto real y ya se plantea derogarla”, afirmó la especialista en diálogo con Radio Universidad.

El impacto en la salud infantil y los hábitos de consumo

La nutricionista de la UNSE destacó que los sellos de advertencia permiten identificar rápidamente excesos de sodio, azúcares o grasas saturadas, nutrientes directamente vinculados a enfermedades como la obesidad, la hipertensión y la diabetes. Según indicó, existen estudios nacionales que muestran modificaciones positivas en los patrones de consumo desde la implementación de la ley, permitiendo que la ciudadanía tome decisiones más informadas.

“Hoy vemos niños con diabetes tipo 2 e hígado graso, patologías que antes eran propias de los adultos. Están vinculadas al sedentarismo y al consumo de ultraprocesados”, alertó Salvatierra, subrayando que la normativa también es clave para frenar la publicidad engañosa dirigida a los más jóvenes.

Finalmente, la profesional reconoció que la ley es perfectible y que existen aspectos técnicos que pueden discutirse, pero diferenció claramente ese proceso de una derogación total. “Una cosa es mejorar una ley y otra muy distinta es eliminarla. Les pido a los legisladores que piensen en la salud pública y en el derecho de nuestros niños”, concluyó.

Autor: admin