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Augusto Nieto Castro egresó de la Universidad Nacional de Santiago del Estero como ingeniero electromecánico y hoy lidera un equipo multidisciplinario vinculado a la operación y mantenimiento de uno de los yacimientos no convencionales más importantes del país, en Vaca Muerta. Pero detrás de ese presente profesional hay una historia marcada por el esfuerzo, las oportunidades que brindó la educación pública y una profunda identificación con la UNSE.

Augusto regresó a Santiago junto a su compañera de vida, Ana Paula Lescano, para celebrar un momento muy especial: la entrega del título de ingeniera civil de Ana Paula, también egresada de la UNSE. Ambos se conocieron en la Facultad de Ciencias Exactas y Tecnologías, compartieron años de militancia estudiantil y hoy forman una familia junto a su hija Amapola.

“Somos una familia UNSE”, resume Augusto, quien destaca que tanto él como su hermano Fernando -también ingeniero electromecánico egresado de la universidad pública y actualmente trabajando en Vaca Muerta- pudieron construir su camino profesional gracias a las oportunidades que encontraron en la educación pública.

Su trayectoria laboral comenzó poco después de recibirse, en 2017, primero en una empresa constructora local y luego en Transnoa, donde trabajó en líneas de alta tensión. Más tarde obtuvo una beca para realizar una maestría en Gestión de Energías Renovables en Francia, experiencia que se sumó a un intercambio académico previo realizado también en Europa gracias a otra beca internacional.

Para acceder a aquella posibilidad, Augusto estudió francés durante años con un objetivo claro. “Sabía que estaba la beca y me puse a estudiar por mi cuenta, con YouTube y materiales online. Después seguí perfeccionándome en la universidad”, recordó.

Tras regresar al país trabajó en el Instituto de Tecnología Aplicada (ITA) de la UNSE y luego comenzó a vincularse con la industria petrolera en Santa Cruz, en proyectos de infraestructura eléctrica para yacimientos. Esa experiencia fue el punto de partida para su llegada a Pan American Energy, donde fue creciendo profesionalmente hasta asumir roles de liderazgo en Neuquén.

Actualmente se desempeña en el corazón operativo de la producción de petróleo y gas, coordinando equipos interdisciplinarios y afrontando desafíos complejos en una de las industrias más dinámicas del país.

Sin embargo, Augusto asegura que muchas de las herramientas más importantes para su trabajo no las aprendió únicamente en el aula. “La universidad me dio todo. Me dio el título, los conocimientos técnicos, pero también la capacidad de resolver problemas, trabajar con otras personas, llegar a acuerdos y liderar equipos”, afirmó.

En ese sentido, destacó especialmente su participación en espacios estudiantiles dentro de la universidad, experiencia que considera clave para su desarrollo profesional y humano. “Hoy mi trabajo pasa mucho por relacionarme con personas, coordinar equipos y construir consensos. Eso también lo aprendí en la universidad”, sostuvo.

Durante la entrevista con Radio Universidad, Augusto también defendió el rol de la universidad pública y el sistema de becas que acompañó su formación. Contó que fue beneficiario de la Beca Bicentenario y de otros programas que le permitieron estudiar y acceder a experiencias internacionales.

“Mi mamá era docente jubilada y era el único ingreso de la familia. Las becas me permitieron enfocarme en estudiar. Después uno tiene que aprovechar las oportunidades, pero esas oportunidades tienen que existir”, expresó.

Finalmente, remarcó que su historia busca también servir de inspiración para otros jóvenes santiagueños. “Se puede. Hay que aprovechar las oportunidades, participar, involucrarse y entender que todo eso es importante para formarse”, concluyó.

Autor: admin