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SANTIAGO DEL ESTERO – El emplazamiento de una gigantesca escultura de San La Muerte en un predio privado frente a la Ruta 1 ha desatado una fuerte controversia en la provincia. La obra, que alcanza los 13 metros de altura y cuenta con ojos iluminados, se encuentra en pleno proceso de construcción, rodeada de viviendas modernas y frente a un santuario del Gauchito Gil.

La abogada Romina Martínez Hunko ha iniciado gestiones judiciales para lograr la remoción o destrucción de la estructura, argumentando que la misma "afecta derechos colectivos".

Los argumentos legales

La letrada aclaró que su presentación no busca limitar la libertad de culto, sino cuestionar el impacto público de una obra de tales dimensiones:

  • Uso abusivo del derecho: Martínez Hunko sostiene que, si bien cada ciudadano puede elegir su fe, el propietario hace un uso abusivo de su derecho al hacer partícipe a toda la comunidad de una estructura de gran escala.
  • Irregularidades administrativas: la demanda apunta a verificar si la construcción cuenta con planos aprobados, autorizaciones municipales o la habilitación del Ministerio de Obras Públicas.
  • Seguridad y contexto: la abogada vinculó este tipo de creencias populares con posibles delitos graves y enfatizó que su acción legal se dirige contra el dueño del predio y no contra el artesano que realiza la obra.

El santuario y la devoción popular

El lugar donde se erige la estatua funcionaría como un espacio destinado a rituales de sanación. Aunque la obra aún permanece entre andamios, su presencia ya ha multiplicado las versiones y especulaciones entre los vecinos de La Banda.

San La Muerte es un santo popular ampliamente venerado en el noreste argentino, Paraguay y Brasil. Representado generalmente por un esqueleto, sus fieles lo asocian con la protección espiritual, aunque su culto suele generar opiniones divididas en la sociedad.

Autor: admin