Bokalic lanzó duras críticas al individualismo político y social durante la fiesta de Mailín
VILLA MAILÍN | Domingo, 17 de mayo de 2026
En una de las manifestaciones de religiosidad popular más imponentes del norte argentino, miles de fieles se congregaron en Villa Mailín para rendir honores al Señor de los Milagros de Mailín. La jornada, atravesada por una profunda devoción, tuvo su punto cúlmine en la misa central presidida por el cardenal y arzobispo de Santiago del Estero, monseñor Vicente Bokalic, quien pronunció una homilía de fuerte impacto social y político.
El purpurado enfocó su mensaje en la urgencia de construir fraternidad frente a las corrientes ideológicas actuales. "Esa voz de una cierta política que dice que cada uno se arregle solo, esa no es la lógica de Cristo", sentenció con firmeza frente a la multitud reunida alrededor de la histórica Cruz del Señor Forastero, marcando una clara distancia con las posturas marcadamente individualistas.
En el marco del Día de la Ascensión, Bokalic recordó que la misión eclesial excede los templos. "La evangelización no consiste solamente en mirar al cielo. Consiste también en vivir como hermanos, en construir justicia, en defender la dignidad humana, en compartir el pan y la esperanza", enfatizó, vinculando la fe con la acción social directa.
Contra la cultura del descarte
El arzobispo santiagueño centró sus críticas en la denominada "cultura del descarte" y la indiferencia hacia los más vulnerables. Aseguró de manera tajante que la sociedad civil no puede asimilar la exclusión como parte de la cotidianidad de los pueblos.
"No podemos aceptar como normal que haya ancianos olvidados, enfermos sin remedios, personas con discapacidad consideradas un peso, familias sin trabajo y jóvenes sin educación", enumeró con preocupación el cardenal primado durante la celebración.
Asimismo, el arzobispo alertó sobre realidades estructurales complejas que golpean a la juventud, visibilizando problemáticas críticas como el avance de las adicciones y el abandono de las aulas. "Casi el 50% de los jóvenes no termina el secundario. De eso no se habla", interpeló de forma directa.
Estadísticas y números fríos
En sintonía con el magisterio del papa Francisco, el cardenal Bokalic analizó con dureza el orden financiero y la deshumanización de los índices macroeconómicos. Cuestionó abiertamente a "una economía que busca solo el lucro y con poco sentido social".
"Cuando se coloca el dinero por encima de la dignidad de la persona humana y se pretende medir el bienestar únicamente a partir de estadísticas y números fríos, sin considerar el sufrimiento cotidiano de multitudes, algo está mal", reflexionó el prelado.
Hacia el cierre de su alocución, el religioso aclaró que la Iglesia no proclama ideologías partidarias sino el Evangelio, aunque reconoció que este posee inmediatas implicancias sociales. Como contrapartida a la crisis, ponderó la solidaridad comunitaria observada en las recientes inundaciones provocadas por las crecidas de los ríos Dulce y Salado, poniendo como ejemplo a las familias santiagueñas que abrieron sus hogares para asistir y cobijar a los evacuados.
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