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Lo que comenzó como un fenómeno de fe y curiosidad en el departamento Banda, ha derivado en un escándalo judicial de proporciones. Mientras la imponente escultura de San La Muerte atrae a cientos de devotos y automovilistas al paraje La Bajadita, su constructor, Daniel Quinteros, ha quedado en la mira de la Justicia santiagueña por su presunta participación en hechos delictivos violentos ocurridos durante el año 2023.

La conexión con el copamiento de "Tierra Brava"

La investigación más avanzada vincula a Quinteros con el violento asalto a la estancia Tierra Brava, en el departamento Alberdi, ocurrido el 7 de diciembre de 2023. En aquella oportunidad, un grupo armado irrumpió en el establecimiento rural, generando una balacera que terminó con la intervención masiva de la Justicia.

Aquel operativo resultó en la detención de 27 personas, entre las cuales figuraba el hoy responsable de la escultura religiosa. Según las fuentes, las fiscalías de Capital y General Taboada intercambian oficios para unificar las causas que pesan sobre el acusado.

Ataque y amenazas en Pinto

A este expediente se suma una denuncia por un hecho anterior, registrado en noviembre de 2023, en cercanías de la ciudad de Pinto, departamento Aguirre. De acuerdo con la querella, Quinteros habría encabezado un grupo que arribó a un campo en una camioneta Toyota Hilux gris para amenazar al encargado del lugar, Gabriel Taralli.

Los denunciantes sostienen que el grupo actuó con armas de fuego y filmó el hostigamiento, presuntamente bajo las órdenes de un empresario de apellido Cadamuro. Por este episodio, los abogados ya han solicitado formalmente la ampliación de la imputación contra el constructor.

Entre la devoción y los tribunales

A pesar de la gravedad de las acusaciones, Quinteros se ha defendido públicamente asegurando que sus actos son movidos por la fe: "Soy hijo de Dios y creyente del amor de Jesucristo, el Gauchito Gil y San La Muerte", afirmó recientemente.

Sin embargo, para los investigadores, el "perfil espiritual" de Quinteros contrasta con la evidencia recolectada en los expedientes de Aguirre y Alberdi. Mientras la construcción de la figura no tradicional continúa rodeada de andamios y polémica, el futuro de su creador parece estar cada vez más ligado a los despachos de las fiscalías que a los milagros que pregona.

Autor: admin