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A través de tres jornadas intensas de trabajo en el predio del INTA Santiago del Estero, los futuros profesionales participaron del monitoreo anual de un ensayo de algarrobo blanco, integrando la teoría académica con la práctica de investigación real.

Formación en territorio y precisión técnica

La actividad fue coordinada por las docentes Ing. Marta Rueda y Dra. Carla Rueda, junto a la Ing. Adriana Gómez (INTA). Los estudiantes de Ingeniería Forestal, Licenciatura en Ecología y Tecnicatura en Viveros no solo realizaron mediciones, sino que atravesaron un proceso integral de formación:

  • Taller de Protocolo: Capacitación en el uso de instrumental específico para garantizar la validez científica de los datos.
  • Práctica de Campo: Medición directa sobre ejemplares de algarrobo (origen Campo Durán) plantados hace un año.
  • Análisis de Datos: Carga y procesamiento exploratorio de la información recolectada.

Economía circular y valor agregado

El ensayo monitoreado tiene un componente innovador alineado al lema mundial de este año: "Bosques y Economía". La investigación evalúa el crecimiento del algarrobo utilizando un sustrato de carbonilla y bioestimulantes.

Este enfoque busca transformar la carbonilla —históricamente desechada como residuo del proceso de carbonización— en un insumo de valor agregado que potencie el desarrollo forestal.

El sentido de investigar

Más allá de la recolección de datos para el INTA, la experiencia permitió que los alumnos comprendan el impacto de los servicios ecosistémicos y la importancia de la planificación forestal.

"El objetivo es que los estudiantes aprendan a medir a campo, pero sobre todo que entiendan el sentido y la utilidad de las investigaciones para el sector productivo y ambiental de nuestra provincia", destacaron las autoridades a cargo de la jornada.

Autor: admin