Movilizaciones en Santiago del Estero por la baja del programa "Volver al Trabajo"
La medida, impulsada por el Ejecutivo nacional, afecta a 18.500 beneficiarios en la provincia, quienes percibirán su último haber durante el mes de abril.
SANTIAGO DEL ESTERO. — La jornada de protesta se enmarca en un reclamo federal contra la reconfiguración de las políticas sociales. En Santiago del Estero, el impacto es doble: por un lado, la pérdida del ingreso directo para miles de familias y, por otro, el cese de tareas de mantenimiento y servicios que estos beneficiarios realizaban en los barrios.
El impacto en la economía local y comunitaria
Desde las organizaciones sociales advierten que la baja del programa no solo afecta al individuo, sino a todo el circuito comercial de la provincia.
- Masa salarial: Se estima que dejarán de circular aproximadamente 1.500 millones de pesos mensuales en el mercado local santiagueño.
- Servicios territoriales: Los beneficiarios cumplían roles críticos en construcción de veredas, limpieza, electricidad, cartoneo e incluso apoyo docente. Estas tareas sostenían parte de la infraestructura urbana de diversos municipios.
Del subsidio directo al "Sistema de Vouchers"
La principal crítica de los manifestantes radica en la nueva modalidad dispuesta por el Gobierno nacional. El programa será reconvertido en un sistema de capacitación en oficios, lo que implica cambios estructurales:
- Quita del haber mensual: Los beneficiarios dejarán de percibir los 78 mil pesos que recibían de forma directa.
- Redirección de fondos: Esos recursos ahora serán destinados a empresas o capacitadores encargados de dictar los cursos.
- Rechazo gremial: Las organizaciones denuncian que este esquema desprotege al trabajador informal y terceriza la asistencia social sin garantizar una salida laboral genuina.
Un clima de tensión social
La movilización de este martes refleja el malestar por lo que consideran un "golpe a la economía popular". Los referentes de las agrupaciones presentes en la marcha señalaron que la medida profundiza la vulnerabilidad en una provincia con altos índices de empleo informal, donde el programa funcionaba como un piso mínimo de subsistencia para más de 18 mil hogares.
Las columnas de manifestantes recorrieron el centro de la ciudad y se apostaron frente a organismos nacionales, exigiendo la apertura de mesas de diálogo y la continuidad de las prestaciones sociales en un contexto de alta inflación y caída del consumo.
admin
Comentarios
Deja tu comentario