Informe Crítico: Emergencia Hídrica en Los Juríes y el impacto de la falta de planificación municipal
Lo que comenzó como un fenómeno climático severo ha desnudado una problemática estructural profunda: el agua no solo no escurre, sino que continúa ingresando a las viviendas. Este escenario ha generado un marcado contraste entre la respuesta asistencial de la Provincia y la cuestionada gestión de la infraestructura a nivel local.
Asistencia Provincial: El despliegue ante la urgencia
Ante el desborde de la situación, el Gobierno de la Provincia de Santiago del Estero ha tomado un rol protagónico para mitigar el sufrimiento de las familias damnificadas. A través de un operativo conjunto entre el Ministerio de Salud, Desarrollo Social y Defensa Civil, se han coordinado acciones que incluyen:
- Operativos sanitarios de emergencia: Atención directa a más de 70 familias evacuadas para prevenir brotes de enfermedades derivadas del estancamiento de agua.
- Logística de suministros: Entrega de kits de emergencia, alimentos, agua mineral y elementos de primera necesidad.
Apoyo a la defensa civil: Envío de maquinaria y recursos para reforzar bordos de contención y asistir en los traslados de ciudadanos en las zonas más anegadas, como el barrio Comercio de San José.

La Gestión Municipal: Obras con consecuencias negativas
A diferencia del acompañamiento provincial, la gestión municipal encabezada por Javier Carbajal se encuentra bajo el ojo de la tormenta. Vecinos y especialistas señalan que la inundación actual es consecuencia directa de una serie de decisiones técnicas erróneas y una alarmante falta de mantenimiento.
1. Fallas estructurales en el sistema de desagües
A pesar de haberse ejecutado obras de infraestructura recientemente, los resultados están a la vista: los desagües no responden a la demanda hídrica. La falta de una pendiente adecuada y el nulo mantenimiento de las canaletas han transformado las calles en cuencas que retienen el líquido en lugar de derivarlo.
2. La desaparición de la represa histórica
Uno de los puntos de mayor indignación en la comunidad es la eliminación de la antigua represa de Los Juríes, considerada patrimonio cultural y pieza clave del sistema de drenaje histórico. La construcción del Polideportivo, derivo en una “clausura” de la que durante décadas, fuera el reservorio que funcionó como el pulmón natural hacia donde se derivaban los excedentes hídricos del casco urbano. La decisión municipal de tapar esta represa eliminó la vía de escape principal del agua, dejando a la ciudad sin su defensa natural más efectiva.
3. Consecuencias de la falta de planificación
La situación revela que las obras enviadas por la provincia no fueron acompañadas por una política seria de planificación local. La improvisación ha generado que nuevas construcciones bloqueen el escurrimiento natural, provocando que el agua "rebote" e ingrese a los hogares desde los fondos de las propiedades.
Un futuro hipotecado por la falta de previsión
La crisis en Los Juríes no es solo el resultado de un temporal extraordinario, sino de una política de infraestructura que ha ignorado la realidad geográfica de la zona. Mientras los vecinos resisten con bordos de arena y esperan que el cielo les dé un respiro, queda en evidencia que la ausencia de un plan de mantenimiento serio pone en riesgo no solo el presente, sino el patrimonio y la seguridad de las próximas generaciones.
El contraste es absoluto: mientras el Gobierno Provincial debe acudir con asistencia social para contener el drama humano, el Gobierno Municipal queda en deuda por no haber garantizado las condiciones técnicas mínimas para que Los Juríes deje de ser una ciudad que se inunda desde adentro hacia afuera.
El impacto en la logística y el comercio local
La estrecha relación entre el campo y la ciudad de Los Juríes significa que, cuando el sector productivo se detiene, la economía urbana se desploma. El comercio local, que se nutre del flujo de capital generado por el agro, ya percibe una caída drástica en las ventas. La incertidumbre sobre el estado de las napas y el anegamiento prolongado de los campos genera un efecto dominó que afecta desde las grandes veterinarias y agronomías hasta el pequeño almacén de barrio.
Solo resta que deje de llover, y esperar a ver las próximas consecuencias de este nefasto momento que atraviesan los habitantes, porque cuando baje el agua, otra será la realidad.
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