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Aseguran que los trámites interminables y las auditorías eternas ocultan una desprotección sistemática a los jubilados.

SANTIAGO DEL ESTERO – Lo que comenzó como un murmullo de pasillo y quejas aisladas de afiliados en las oficinas de PAMI, ha escalado a una crisis institucional sin precedentes. El Consejo Médico de Santiago del Estero rompió el silencio con un pronunciamiento oficial que no deja lugar a dudas: la atención de los adultos mayores en la provincia ha ingresado en una fase "crítica".

El desgaste como estrategia

La denuncia apunta a un mecanismo invisible pero letal. No se trata de un "no" rotundo a las prestaciones, sino de algo mucho más siniestro: el desgaste. Según se desprende de la situación actual, el sistema somete a los jubilados a una "calesita burocrática" de formularios, derivaciones absurdas y auditorías que nunca terminan.

  • Insumos vitales en espera: Medicamentos, pañales, sondas y suplementos nutricionales quedan atrapados en laberintos administrativos.
  • La trampa digital: Se imponen trámites virtuales a una generación que, en muchos casos, no cuenta con las herramientas o el soporte para sortear estas barreras.
  • La demora que mata: Instituciones profesionales advierten que, en salud, una demora no es un error administrativo; es una vulneración directa al derecho a la vida.

Un escudo convertido en muralla

El reclamo ha dejado de ser individual para volverse institucional. El pronunciamiento de los médicos santiagueños pone al desnudo una "degradación moral" en la gestión de la obra social más grande del país. Lo que debería funcionar como un escudo protector para la vejez, hoy opera —para miles de santiagueños— como un dispositivo que expulsa y empantana.

"A un adulto mayor no se lo destruye solamente negándole una prestación; también se lo destruye obligándolo a mendigarla", señala el clamor de quienes ven día a día el deterioro de sus pacientes.

Sin respuestas oficiales

Mientras el Consejo Médico enciende las luces rojas sobre la continuidad de las prestaciones, la respuesta institucional suele refugiarse en frases de manual y plazos difusos. La deshumanización del servicio, traducida en expedientes que "duermen" mientras la urgencia médica no espera, es el verdadero escándalo que hoy sacude a la opinión pública provincial.

La advertencia está sobre la mesa: un sistema que convierte el derecho en tortura y el trámite en castigo, ha fracasado en su misión esencial. En Santiago del Estero, el mensaje es claro: con la salud de los abuelos no se puede especular.

Autor: admin