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A los 34 años, el ex-Quimsa e Independiente consolida su carrera en Europa con el sueño intacto de alcanzar la máxima categoría.

SANTIAGO DEL ESTERO / ITALIA – La distancia entre Monte Quemado y la región de Campania en Italia parece infinita, pero para Matías Augusto Martínez, esa brecha se acortó a base de triples y sacrificio. El escolta santiagueño atraviesa un presente inmejorable en el básquet europeo, donde se ha convertido en una pieza fundamental del Angri Pallacanestro por tercera temporada consecutiva.

Forjado en el básquet santiagueño

La historia de Martínez es la de un trotamundos que nunca olvidó sus raíces. Tras sus inicios en el interior provincial, su carrera despegó a los 18 años en la capital santiagueña, vistiendo camisetas de peso en el ámbito nacional:

  • Nicolás Avellaneda: sus primeros pasos competitivos.
  • Independiente BBC: consolidación en el ascenso.
  • Quimsa: el roce con la elite de la Liga Nacional.

El desafío europeo y el espejo de Manu

A pesar de estar afianzado en la Serie B2, Martínez no se conforma. "Quiero llegar a lo más alto de la liga italiana. Es difícil, pero depende de mi trabajo", asegura con la madurez de quien sabe que, en el profesionalismo, el talento es solo la mitad de la ecuación.

Lejos de casa, el escolta destaca la calidez del público italiano, aunque admite que se extraña el pago. Su guía en este camino de disciplina extrema tiene nombre y apellido: Emanuel Ginóbili, el referente que lo inspira a mantener hábitos de alto rendimiento pasados los 30 años.

¿Un posible regreso a la argentina?

Con la vigencia física a su favor y una experiencia internacional invaluable, Martínez dejó una puerta abierta para el futuro cercano: “Hoy me siento preparado para jugar la Liga Nacional”. Mientras tanto, el "Orgullo de Monte Quemado" sigue dejando su huella en las canchas italianas, demostrando que para el talento santiagueño no existen las fronteras.

Autor: admin