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 Bajo la falsa promesa de dividendos estatales, una organización criminal logró despojar a Mariana del Valle Lucatelli de una cifra que supera los $35 millones, utilizando una compleja red de triangulación que incluyó préstamos bancarios y activos digitales.

​El esquema del engaño: De Facebook a las criptomonedas

​La maniobra, que hoy se encuentra bajo la lupa de la fiscal Luján González Garay, se activó a mediados del año pasado. Los estafadores, utilizando perfiles falsos bajo los nombres de "Cristina Herrera" y "Duarte", guiaron a la víctima a través de un laberinto de transferencias.

​El modus operandi siguió un patrón de ingeniería social clásico, pero extremadamente efectivo:

​El Cebo: Una publicidad apócrifa de YPF para atraer inversores minoristas.

​La Captación: Un pago inicial de $250.000 para "validar" la cuenta.

​El Vaciamiento: Mediante el acceso a datos sensibles, indujeron a la mujer a solicitar créditos millonarios que fueron transferidos de inmediato.

​La Fuga: El dinero fue derivado a plataformas como Binance y Montech Center, donde se convirtió en criptomonedas para borrar el rastro bancario tradicional.

​Un respiro judicial ante la deuda

​En un fallo clave para la protección de los consumidores financieros, el juez de Control y Garantías Héctor Salomón dictó una medida cautelar innovativa. Esta resolución ordena a las entidades bancarias y crediticias involucradas suspender de forma inmediata el cobro de las cuotas y los descuentos automáticos de los préstamos sacados bajo engaño.

​La justicia consideró que existen pruebas contundentes —capturas de pantalla, informes del Departamento de Delitos Económicos y registros de IP— que demuestran que Lucatelli no actuó por voluntad propia, sino que fue objeto de una maniobra fraudulenta.

​La pista de “La Rioja”

​La investigación no solo se limita al entorno digital. Los pesquisas lograron identificar una billetera virtual a nombre de una mujer residente en la provincia de La Rioja, quien habría servido como uno de los nodos para dispersar los fondos hacia otras cuentas.

​Mientras la ruta del dinero se vuelve más opaca debido al uso de blockchain, las autoridades locales trabajan en conjunto con peritos informáticos para establecer si las identidades detectadas son reales o si se trata de "mulas bancarias" cuyos datos fueron robados para este fin. Por ahora, el caso permanece en plena etapa de instrucción, con el objetivo de desarticular una banda que, se sospecha, opera a nivel regional.

Autor: admin