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En un escenario de extrema gravedad que afecta a los sectores más vulnerables, el desfinanciamiento del PAMI bajo las políticas de ajuste de la administración nacional ha comenzado a generar una "tragedia humanitaria" que resuena con fuerza en todo el país y, muy especialmente, en Santiago del Estero. La falta de pago a prestadores y el recorte en insumos básicos están empujando al sistema de salud hacia un colapso inminente.

En nuestra provincia, donde el respeto y el cuidado a nuestros mayores es un pilar fundamental de la identidad santiagueña, la situación genera una honda preocupación. El traslado masivo de afiliados desde el sector privado —que ya no puede sostener los costos— hacia los hospitales públicos locales, está creando un efecto "búmeran" que pone bajo una presión sin precedentes a la infraestructura sanitaria de la "Madre de Ciudades" y del interior provincial.

Un sistema al límite: Datos de la crisis

La parálisis financiera dictada desde el Ministerio de Economía nacional se traduce en realidades desgarradoras para los jubilados:

  • Faltante de Prótesis: Se ha reportado la suspensión total en la provisión de prótesis de cadera, una de las necesidades más frecuentes de la tercera edad, debido a la falta de pago a proveedores.
  • Deuda con Farmacias: La deuda acumulada con el sector farmacéutico supera los $270.000 millones, poniendo en riesgo el suministro de medicamentos vitales para pacientes crónicos y oncológicos.
  • Cierre de Servicios: Clínicas que históricamente han atendido a la familia santiagueña se ven obligadas a recortar prestaciones para evitar la quiebra, ante pagos que llegan con meses de retraso y valores obsoletos.

Santiago del Estero: La respuesta ante la emergencia

Mientras el Gobierno Nacional sostiene el superávit a costa del desfinanciamiento de áreas sensibles, en Santiago del Estero la red de salud pública se convierte en la última barrera de contención. Los centros de salud municipales y provinciales están absorbiendo un incremento en la demanda que, en algunos puntos del país, ya supera el 26%.

"Los viejos se van a morir en los hospitales sin ningún tipo de dignidad", advierten fuentes del sector privado, señalando que la crisis será aún más cruda con la llegada del invierno si no se revierte el ajuste sobre el PAMI.

El impacto en las cuentas locales

Este escenario configura un cóctel explosivo para las provincias y municipios. Al aumento exponencial de pacientes en hospitales públicos santiagueños se le suma la caída de la coparticipación y la recesión económica, obligando a nuestra provincia a redoblar esfuerzos para que ningún comprovinciano quede desamparado.

La crisis del PAMI no es solo un problema de números; es una amenaza directa a la vida de quienes forjaron nuestra tierra. En Santiago del Estero, la defensa de la salud pública y la dignidad de nuestros abuelos se vuelve hoy, más que nunca, una prioridad inclaudicable frente al avance de políticas que desatienden la realidad del interior profundo.

Autor: admin