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El extraordinario caudal del Río Salado, producto de las intensas lluvias en la cuenca, ha provocado que el agua desborde y cruce la Ruta Nacional 34, reactivando un antiguo brazo inactivo conocido históricamente como el “Río Viejo”.

Este cauce, que permaneció seco durante décadas, ha comenzado a recuperar su recorrido natural con un avance lento pero persistente, afectando directamente a las zonas habitadas que se establecieron sobre su antiguo paso.

Viviendas anegadas y alerta comunitaria

El fenómeno ha tomado por sorpresa a los residentes de las zonas más bajas de la localidad. Según los primeros reportes, el agua ya ha ingresado en varias viviendas, provocando daños materiales y obligando a los vecinos a elevar sus pertenencias de forma improvisada.

  • Impacto geográfico: El agua sigue la línea del relieve natural del suelo, lo que hace que el anegamiento sea más profundo en los sectores que coinciden con el viejo lecho del río.
  • Crecida progresiva: Los testimonios de los pobladores coinciden en que el nivel del agua continúa subiendo hora tras hora, lo que mantiene a la comunidad en un estado de vigilia y alerta constante.

El origen del fenómeno

Los especialistas locales vinculan esta situación con el desvío de caudales del Río Salado, el cual, ante la saturación de los canales de drenaje y defensas, busca vías de escape naturales. La reactivación de brazos secos es un evento poco frecuente que demuestra la magnitud de la masa hídrica que está bajando hacia el sudeste de la provincia.

Necesidad de asistencia inmediata

A medida que el agua gana terreno, los vecinos de Mailín aguardan la llegada de equipos de Defensa Civil y recursos de la provincia para evaluar la situación estructural y asistir a las familias que han quedado aisladas o con agua dentro de sus hogares. Se recomienda a quienes transiten por la Ruta Nacional 34 circular con precaución ante la posible presencia de agua sobre la calzada o en las banquinas de la zona.

Autor: admin