Solidaridad sin fronteras: Médicos argentinos transforman la vida de niños en Santiago del Estero
Bajo la bandera de la Fundación Soldado, un grupo de profesionales de la salud llevó a cabo una nueva misión humanitaria en Santiago del Estero, logrando realizar más de 50 cirugías reconstructivas a niños con patologías severas de miembros superiores.
La iniciativa, de carácter estrictamente ad honorem, es impulsada por el cirujano catalán Francisco Soldado, un referente mundial en microcirugía pediátrica que viaja por el globo llevando esperanza a zonas postergadas. En Argentina, el equipo se nutre de la vocación de médicos jóvenes de Córdoba, Tucumán, Buenos Aires y la propia Santiago del Estero, quienes no solo donan su tiempo, sino que costean de su propio bolsillo traslados y alojamiento.
El arte de devolver el movimiento
El traumatólogo infantil Andrés Ferreyra explicó que las intervenciones se centran en cuadros de alta complejidad, como malformaciones congénitas y parálisis braquial obstétrica. "Son cirugías que cambian vidas. Realizamos transferencias de tendones y nervios para devolver la funcionalidad a brazos y manos que, de otro modo, quedarían inmóviles", detalló el especialista.
Lo que hace extraordinaria a esta misión es la capacidad de adaptación del equipo. Ante la falta de microscopios de alta tecnología en algunos centros, los profesionales utilizan lupas quirúrgicas de alta precisión integradas a sus propios anteojos. Además, la labor es integral: la misión incluyó a terapistas ocupacionales que confeccionaron férulas termoplásticas con materiales obtenidos mediante donaciones de amigos y familiares.
Un impacto que trasciende la provincia
Aunque la base operativa se asienta en suelo santiagueño, la convocatoria fue nacional. Niños de 11 provincias argentinas e incluso de países limítrofes acudieron al llamado de los especialistas. "Muchos de estos chicos no tienen acceso a este nivel de especialización por cuestiones geográficas o económicas. Uno no elige dónde nacer, pero nosotros sí elegimos estar ahí para ellos", reflexionó Ferreyra.
A pesar del éxito rotundo de la última campaña —desarrollada entre fines de diciembre y principios de enero—, la demanda sigue siendo abrumadora. El equipo confirmó que, tras las 50 operaciones concluidas, otros 50 pacientes quedaron en lista de espera para la misión del próximo año, lo que evidencia la necesidad crítica de sostener estos operativos en el tiempo.
El motor humano
Para estos médicos, la recompensa no figura en una cuenta bancaria. La motivación reside en el impacto profundo y permanente en la calidad de vida de los pequeños pacientes. "Más allá de lo profesional, lo que nos mueve es lo humano. Uno vuelve lleno por la alegría de las familias", concluyó Ferreyra.
Mientras el doctor Soldado se prepara para su próxima misión en Brasil, el equipo argentino ya ha comenzado la logística para el 2027, demostrando que, cuando hay voluntad y excelencia médica, las fronteras de la salud se vuelven un poco más invisibles.
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