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Si bien el agua ha cedido en los centros urbanos de Capital y Las Termas, el foco de asistencia se desplaza ahora hacia el sur y sudeste, donde comunidades de Atamisqui, Salavina y Mitre aún permanecen en alerta. El ministro de Desarrollo Social, Dr. Ángel Nicolai, advirtió que la provincia entra en una etapa crítica: la restitución de servicios y el regreso seguro a los hogares.

SANTIAGO DEL ESTERO. — La magnitud de este evento climático ha sido calificada como "poco habitual" por las autoridades provinciales, debido a la coincidencia temporal de las crecidas de los ríos Dulce y Salado. Este fenómeno, que mantiene al personal de Defensa Civil y Vialidad bajo una sobrecarga de trabajo desde diciembre, exige hoy un despliegue logístico sin precedentes para asistir a los parajes que aún permanecen aislados o con dificultades de acceso.

El mapa actual de la emergencia

Aunque el escurrimiento es favorable en el norte, la masa de agua continúa su avance hacia las zonas bajas de la provincia:

  • Zonas con alivio parcial: El río Salado ha bajado su nivel en sectores como Santo Domingo y Boquerón, permitiendo iniciar la evaluación de daños en infraestructura vial y viviendas.
  • Focos críticos actuales: La preocupación central se traslada a Salavina, Atamisqui, parte de Loreto, Quebrachos, Mitre y Aguirre. En estas áreas, la acumulación de agua sigue dificultando el tránsito y la vida cotidiana.
  • Santos Lugares y parajes rurales: Es el punto de mayor operatividad hoy, donde equipos de Recursos Hídricos y el Ministerio de la Producción trabajan de forma coordinada con lanchas para la evacuación de personas y ganado.

La etapa del "después": reconstrucción y saneamiento

El ministro Nicolai enfatizó que, aunque el agua baje, el trabajo del Estado provincial se intensifica en la recuperación de lo perdido. Bajo la coordinación directa del gobernador Elías Suárez, se han definido prioridades para la próxima semana:

  1. Restitución de servicios: Evaluación de caminos rurales por parte de Vialidad para restablecer la conectividad terrestre.
  2. Sanidad y Agua: Operativos de entrega de bidones de agua potable y asistencia médica en los albergues, como el de Villa Atamisqui, donde la solidaridad de los vecinos sigue siendo el motor principal.
  3. Censo de daños: Relevamiento casa por casa para determinar las necesidades de materiales de construcción y mobiliario que permitan el retorno de las familias evacuadas.

Un esfuerzo multisectorial

La respuesta ante la crisis ha unido a diversos organismos bajo un mando unificado. Nicolai resaltó especialmente la labor de la Policía de la Provincia y el compromiso del personal de Desarrollo Social, quienes han realizado rescates acuáticos y terrestres en condiciones extremas.

"El gobernador nos pidió que no desatendamos a ningún santiagueño", subrayó el ministro, ratificando que la asistencia alimentaria y sanitaria se mantendrá firme hasta que la última familia pueda habitar su hogar con seguridad.

Autor: admin