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A través de una intervención artística comunitaria, se dejó inaugurado un mural que rinde homenaje a los desaparecidos santiagueños, reafirmando que la memoria es un proceso de construcción permanente que se nutre del arte y la participación colectiva.

SANTIAGO DEL ESTERO. — Este martes 24 de marzo, el espacio público se transformó en un lienzo de resistencia. La Plaza del Maestro, sitio emblemático donde laten los nombres de quienes fueron víctimas del terrorismo de Estado, luce desde hoy un mural que combina colores vibrantes con la fuerza de consignas que atraviesan la historia argentina: ¿Dónde están? Memoria, Verdad y Justicia.

El pañuelo florecido: un símbolo de vida

La obra central del mural destaca la imagen de un pañuelo blanco florecido, una metáfora visual que busca transformar el dolor en vida y la lucha en esperanza. No se trata de una simple pintura, sino del resultado de un tejido colectivo entre organizaciones sociales, militantes y artistas que sostienen la memoria como una bandera irrenunciable.

  • Talento local: La ejecución estuvo a cargo de los muralistas David Ortiz y Luisaura Mansilla, quienes aportaron su sensibilidad para plasmar el sentir de la comunidad.
  • Gestión y apoyo: La iniciativa contó con el impulso de Mariana Contreras y el respaldo institucional del Lic. Mauro Kalinski y la Intendenta Norma Fuentes, quienes facilitaron las condiciones para que este espacio de memoria viva sea hoy una realidad.

Construcción entre todos y todas

Durante la jornada, compañeras y compañeros de distintas organizaciones participaron activamente pintando cada trazo, convirtiendo la plaza en un punto de encuentro y reflexión. Los organizadores destacaron que el mural busca interpelar al transeúnte, recordándole que la demanda de justicia sigue vigente en el presente.

"Porque la memoria se construye entre todos y todas. Porque sigue latiendo en cada trazo, en cada encuentro, en cada lucha", expresaron los participantes durante el cierre de la actividad.

Esta nueva intervención artística se integra al patrimonio cultural y político de la ciudad, consolidando a la Plaza del Maestro como un refugio de la conciencia colectiva santiagueña, especialmente en este cierre de marzo marcado por la participación juvenil y el fortalecimiento de los lazos democráticos.

Autor: admin