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La Bodega Finca María del Pilar realizó la presentación de su cosecha, uniendo el legado colonial con la innovación productiva del presente.

BELTRÁN, Robles. — Santiago del Estero no solo ostenta el título de "Madre de Ciudades", sino que también reclama su lugar como la auténtica cuna de la vitivinicultura argentina. Mientras la industria nacional brilla en las ferias internacionales, la historia oficial recuerda que fue en estas tierras, poco después de la fundación de la ciudad en 1553, donde se plantaron las primeras vides y se elaboró el primer vino destinado a la liturgia colonial.

Hoy, ese legado no es solo un párrafo en los libros de historia, sino una realidad palpable en la Bodega Finca María del Pilar, donde se dio inicio oficial a la Vendimia 2026.

Un viaje del siglo XVI al siglo XXI

La introducción de la vid en Argentina estuvo íntimamente ligada a las órdenes religiosas y las corrientes colonizadoras españolas. Durante siglos, el epicentro productivo se desplazó hacia el oeste (Mendoza y San Juan), pero en la última década, Santiago ha iniciado un proceso de recuperación de su identidad vitivinícola.

La celebración en Beltrán fue mucho más que un acto administrativo; fue un homenaje al esfuerzo del trabajador santiagueño. Cada racimo cosechado bajo el sol del departamento Robles cuenta la historia de una adaptación exitosa: la de uvas que han aprendido a convertir el intenso calor de la provincia en una graduación alcohólica y un cuerpo únicos.

Finca María del Pilar: El faro del vino santiagueño

Con más de diez años de trayectoria, esta bodega se ha convertido en el símbolo de la vitivinicultura de vanguardia en la provincia. Su propuesta se basa en tres pilares:

  • Identidad regional: Elaborar vinos que expresen el carácter del suelo santiagueño.
  • Agregado de valor: Fomentar el desarrollo económico local, procesando la uva íntegramente en su origen.
  • Proyección nacional: Lograr que el vino santiagueño compita en góndolas de todo el país, rompiendo el prejuicio de que "en Santiago no se hace vino".

La Vendimia como fiesta de la gratitud

Durante la presentación, se destacó que la vendimia es el momento de la "gratitud". Representa el cierre de un ciclo de meses de dedicación y la esperanza de una producción que dinamice el interior provincial.

"Cuando decimos que el primer vino argentino se hizo aquí, no es una frase simbólica; es un dato que nos obliga a mirar el futuro con la misma ambición que tuvieron aquellos pioneros", señalaron los responsables del emprendimiento. La cosecha 2026 promete ser excepcional, reafirmando que Santiago del Estero, además de historia, tiene mucho futuro en cada copa.

Autor: admin