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El foco está puesto en la localidad de Candelaria, donde equipos técnicos garantizan refugio, alimentos y seguridad para los vecinos, priorizando el resguardo de niños y adultos mayores.

SANTIAGO DEL ESTERO. — Ante la crecida y posterior desborde del Río Salado, el Gobierno de Santiago del Estero activó un protocolo de emergencia que no se detiene. En una acción coordinada que demuestra la presencia territorial del Estado, la Subsecretaría de Defensa Civil, junto a las carteras de Desarrollo Social y Promoción Humana, continúan brindando asistencia directa a las familias que sufren el avance del agua en el norte santiagueño.

Durante la jornada de este sábado, las tareas se concentraron en la localidad de Candelaria, departamento Copo. Allí, una decena de familias recibieron contención integral y acompañamiento permanente. El operativo no solo consiste en la entrega de elementos de primera necesidad, sino también en el traslado preventivo a zonas seguras para aquellas personas en situación de mayor riesgo, especialmente menores y ancianos.

Este trabajo se realiza en estrecha colaboración con los Comisionados Municipales e Intendencias de la región, formando una red de protección civil que monitorea el comportamiento del río minuto a minuto. El objetivo es claro: minimizar el impacto del fenómeno hídrico y garantizar que ningún santiagueño enfrente la emergencia en soledad.

Autor: admin