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La Justicia de Brasil dio marcha atrás y dispuso que Agostina Páez seguirá bajo la modalidad domiciliaria con tobillera electrónica, mientras avanza la investigación por injuria racial. A pocas horas de dictar la  prisión preventiva y de trasladarla a una comisaría para luego alojarla en una cárcel, el Juzgado Penal N°37 de Río de Janeiro intervino nuevamente y determinó que la mujer seguirá en el país con las respectivas restricciones. 

La abogada argentina se encuentra imputada por las señas ofensivas que le hizo a un grupo de brasileños en un bar de Ipanema el 14 de enero. La mujer oriunda de Santiago del Estero, es acusada de comparar a los trabajadores de un bar con monos y de usar la palabra "negros" de forma peyorativa. Luego, la situación fue denunciada y le retuvieron el pasaporte.

En las últimas horas de este viernes, la defensa de Agostina logró que sea liberada y presentó un requerimiento para que pueda volver a Argentina y seguir el proceso desde su vivienda. 

En medio del escándalo y la repercusión del caso, trascendió otra imagen del conflicto en el que se observa a uno de los mozos realizando gestos obscenos y provocaciones a las argentinas, actitud que la propia Páez había expresado de manera reiterada.

“Se agarraban los genitales, nos señalaban y se reían. Ahí es cuando yo hago ese gesto”, había comentado en su momento la joven.

Sin embargo, los fiscales afirmaron que los hechos de Páez “extrapolaron cualquier contexto de discusión o malentendido, golpeando directamente a la víctima con delitos de manera peyorativa y discriminatoria”.

Los hechos fueron certificados por testigos y el monitoreo de imágenes de las cámaras de seguridad. Según el expediente, Paéz, pese a que otro mozo le advirtió que su comportamiento configuraba un delito, se acercó a otro trabajador de lugar para decirle “mono” y hacer gestos simulando el animal. 

Autor: admin