Crisis en Colonia El Simbolar: El temporal destruyó el 50% de la cosecha y pone en riesgo la siembra de invierno
En un contexto de costos "impagables" y precios bajos, el exceso de agua pudre los cultivos de sandía y zapallo, mientras la humedad impide preparar el suelo para la campaña de cebolla y zanahoria.
COLONIA EL SIMBOLAR, ROBLES. — "Ya estamos en el piso", la frase de Rubén Sayago, presidente de la Asociación de Productores APAZ V, resume el sentimiento de una comunidad que vive de la tierra y hoy ve cómo el clima le da el golpe de gracia a una campaña que ya venía castigada. Tras un enero de sequía extrema, el temporal del último fin de semana descargó un volumen de agua que las chacras no pudieron absorber, transformando los campos en lodazales.
Para los productores de esta localidad de 10.000 habitantes, el diagnóstico es crítico: se estima que la mitad de lo que quedaba en pie se perdió de forma irreversible.
La carrera contra la podredumbre
Con el termómetro marcando temperaturas extremas tras las lluvias, el tiempo es el peor enemigo. Los productores se ven obligados a trabajar en condiciones precarias para rescatar lo poco que queda:
- Cosecha a contrarreloj: Frutos como la sandía, el zapallo anco y el cabutia deben retirarse del barro de inmediato. "A los dos o tres días con este calor, la fruta se pudre", advirtió Sayago.
- Pérdida total en inmaduros: Todo lo que aún no había alcanzado su punto de madurez se da por perdido, ya que el exceso hídrico interrumpe el ciclo vital de la planta.
- Maquinaria empantanada: Las imágenes del sector muestran tractores y herramientas trabajando con dificultad en terrenos saturados, elevando el riesgo de roturas y aumentando el gasto de combustible.
Un combo letal: Logística, costos e importación
El problema de los productores santiagueños no termina en el clima. La crisis estructural de las economías regionales se hace sentir con más fuerza que nunca:
- Brecha de precios: Mientras el productor recibe montos mínimos por la zanahoria o la cebolla, el consumidor final paga precios elevados en la góndola.
- Insumos y fletes: El aumento del combustible ha encarecido la logística hacia los grandes centros de consumo, volviéndola "casi impagable".
- Competencia externa: La entrada de hortalizas de países vecinos sigue presionando a la baja los precios locales, dejando a muchos agricultores con la única opción de trillar el cultivo en el campo por falta de rentabilidad.
Incertidumbre para la campaña de otoño
El agua acumulada no solo destruyó el presente, sino que amenaza el futuro inmediato. Colonia El Simbolar depende económicamente de la siembra de cebolla y zanahoria que debería comenzar en breve. Sin embargo, el estado de las acequias y la imposibilidad de entrar a los lotes para realizar la limpieza y el barbecho amenazan con retrasar o anular la siembra más importante del año.
"Muchos productores están pensando en dejar la actividad", lamentó Sayago, alertando sobre el impacto social que esto tendrá en la creación de puestos de trabajo para toda la zona.
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