Conflicto bancario: El gremio en alerta tras la decisión de Santander de cerrar 40 sucursales
El sindicato acusa que el cierre de dependencias físicas es una maniobra para precarizar la atención y reducir la planta de empleados, mientras que el banco atribuye la medida a la digitalización de los servicios.
BUENOS AIRES / SANTIAGO DEL ESTERO. — La tensión en el sector financiero escaló a un nuevo nivel este jueves. La Asociación Bancaria, liderada a nivel nacional por Sergio Palazzo, declaró el estado de alerta y movilización tras confirmar que el Banco Santander inició el cierre sistemático de más de 40 sucursales en todo el territorio argentino. La medida pone en riesgo cientos de puestos de trabajo y genera preocupación por la exclusión financiera de miles de usuarios.
El argumento de la tecnología vs. la atención humana
Desde la entidad crediticia justifican la reestructuración basándose en el cambio de hábitos de los consumidores y el auge de las billeteras virtuales. Sin embargo, los representantes de los trabajadores rechazan esta lógica.
Noelia Fernández, delegada de la Comisión Gremial Interna de Santander, fue contundente al respecto:
“El banco argumenta el avance tecnológico, pero fueron ellos mismos quienes implementaron sistemas que dificultan la atención presencial para forzar a la gente a usar los canales digitales”.
Según el gremio, no se trata de una evolución natural del mercado, sino de un retiro estratégico que deja a los clientes —especialmente a los jubilados y beneficiarios de planes sociales— sin el respaldo de la atención cara a cara, indispensable para gestiones complejas o reclamos de seguridad.
Impacto en el interior: El riesgo de las "zonas muertas"
La preocupación de La Bancaria radica en que el cierre de sucursales afecta principalmente a localidades del interior del país, donde el acceso a cajeros automáticos y asesoramiento presencial es limitado. En Santiago del Estero, la situación se monitorea de cerca, ya que la reducción de dependencias físicas obligaría a los usuarios a centralizar todas sus gestiones en la casa matriz, generando saturación y demoras.
Puntos clave del conflicto:
- Cierre de sucursales: Más de 40 puntos de atención dejarán de operar bajo el esquema actual.
- Despidos: El gremio denuncia cesantías encubiertas a través de "retiros voluntarios" bajo presión.
- Sobrecarga laboral: Los empleados que permanecen en las sucursales abiertas deben absorber la demanda de las dependencias cerradas sin refuerzo de personal.
¿Hacia un paro bancario?
Por el momento, el sindicato ha iniciado asambleas en los lugares de trabajo para informar sobre la situación. No se descarta que, de no mediar una mesa de diálogo que garantice la estabilidad laboral, se convoque a un paro de actividades que podría afectar el clearing bancario y la atención al público en los próximos días.
Esta crisis se desarrolla en una semana particularmente difícil para los trabajadores argentinos, coincidiendo con el paro general de la CGT y la incertidumbre por la Reforma Laboral que se debate en el Congreso.
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