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La medida busca evitar tragedias ante la histórica crecida del río, que ya fluye con una fuerza peligrosa tras la apertura de diques en Tucumán.

TERMAS DE RÍO HONDO. — Las autoridades provinciales han endurecido su postura: la veda de pesca en el Río Dulce no es una sugerencia, es una orden de cumplimiento estricto. Este sábado, efectivos de la División Prevención y comisarías locales multiplicaron los patrullajes en el área del Dique Frontal y zonas ribereñas, resultando en múltiples operativos de secuestro de elementos de pesca y la liberación de piezas capturadas ilegalmente.

Un río fuera de control

La decisión de mantener la Veda Total responde a la situación crítica informada en las últimas horas:

  • Caudal en ascenso: Tras la apertura de válvulas en El Cadillal y La Angostura, el agua llega con sedimentos y una fuerza de arrastre que hace que el río sea impredecible.
  • Riesgo de Vida: Con profundidades que superan los 3 metros en varios tramos, cualquier intento de ingreso al cauce o permanencia en las orillas representa un peligro real de ahogamiento o accidentes por desmoronamiento de barrancas.
  • Operativo Policial: La policía tiene órdenes de secuestrar de manera inmediata todo el equipo (cañas, reels, redes y trampas) a quienes sean encontrados en las zonas no habilitadas.

"El río no se conoce, se respeta"

Desde la seguridad provincial lanzaron un mensaje tajante hacia la comunidad de pescadores, tanto locales como turistas: "La veda no se negocia. Quien insista, pierde los elementos y asume las consecuencias". El objetivo primordial es el resguardo de vidas humanas ante las variaciones repentinas del nivel del agua.

Autor: admin