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Tras el paso del pico de crecida que puso en alerta a la provincia, el Río Dulce presenta hoy un paisaje atípico. Vecinos y pescadores reportaron una presencia masiva de algas que cubren gran parte de la superficie y las orillas, transformando el habitual color amarronado del cauce en un verde vibrante.

Un fenómeno impulsado por el temporal

Especialistas en recursos hídricos señalan que, aunque las algas son parte del ecosistema, su proliferación explosiva se debe a una "combinación perfecta" de factores ambientales recientes:

  1. Arrastre de Nutrientes: La fuerte crecida proveniente de las cuencas del norte lavó suelos y arrastró materia orgánica (fósforo y nitrógeno), que funciona como alimento para estos organismos.
  2. Cambio de Temperatura: El calor persistente en la región acelera el ciclo de reproducción de la vegetación acuática.
  3. Remanso tras la Crecida: Al estabilizarse levemente el caudal en las orillas, las algas se acumulan en zonas de menor corriente, como las playas del Parque Aguirre.

Monitoreo y precauciones

Aunque se trata de un proceso biológico, los organismos ambientales de la provincia han iniciado un seguimiento para descartar la presencia de cianobacterias, que podrían ser tóxicas. Por el momento, se recomienda:

  • Evitar el contacto: No bañarse en zonas con alta concentración de algas.
  • Pesca: Se sugiere precaución a los pescadores, ya que la descomposición de este material puede disminuir el oxígeno en el agua y afectar la actividad de los peces.

El río bajo la lupa

Este fenómeno se suma a la Alerta Máxima que rigió hasta hace pocas horas. Las autoridades locales esperan que, con el correr de los días y la circulación natural del agua, el exceso de material vegetal sea desplazado hacia los bañados del sur.

Autor: admin