Escuchar artículo

El clima de hermandad musical se apoderó del escenario cuando Abel Pintos, visiblemente conmovido, no solo repasó sus grandes éxitos, sino que se fundió en colaboraciones inolvidables con los máximos referentes del sentir local.

Lo que hizo única a esta noche fue la generosidad artística. Abel compartió escena con quienes él mismo llamó sus "amigos santiagueños", generando momentos de una potencia sonora inigualable:

  • Con Horacio Banegas: El misticismo del "Motor de la Chacarera" se unió a la voz de Abel en un cruce que hizo vibrar el cemento de la Añoranzas.
  • Con Orellana-Lucca: El dúo del momento aportó sus armonías para una versión coral que fue ovacionada de pie.
  • Con Manolo Herrera: La sachaguitarra le puso el color autóctono a los éxitos nacionales de Pintos, logrando una fusión perfecta entre lo moderno y lo ancestral.

El balance de este 2026 para el Festival Nacional de la Chacarera es sumamente positivo:

  1. Convocatoria Federal: Se registró una afluencia récord de turistas de todo el país, que llegaron a la "Madre de Ciudades" exclusivamente para el evento.
  2. Identidad Renovada: El festival logró equilibrar la presencia de figuras consagradas con la aparición de nuevas realidades como Radamel, asegurando el futuro del género.
  3. Motor Económico: La hotelería y la gastronomía de la capital trabajaron a plena capacidad, demostrando que el folklore es una industria cultural clave para la provincia.

Pese a la alerta meteorológica que rige en la región, la noche final pudo desarrollarse con normalidad, permitiendo que las miles de almas presentes disfrutaran hasta la última nota del amanecer santiagueño.

"Cantar en Santiago es volver a casa. Gracias por permitirme ser parte de su historia una vez más", expresó Abel Pintos antes de despedirse bajo una lluvia de aplausos.

Autor: admin