Alerta oficial en el Río Dulce: Refuerzan controles ante una crecida que no se veía hace dos años
La magnitud del caudal sorprendió a pescadores y autoridades por igual. Con operativos centrados en el Dique Los Quiroga, Capital y La Banda, el Gobierno Provincial busca evitar tragedias ante una corriente que arrastra troncos y sedimentos. Mientras los pescadores celebran la abundancia de peces, el riesgo hídrico se mantiene en niveles críticos.
SANTIAGO DEL ESTERO. — La crecida del Río Dulce ha pasado de ser una noticia técnica a una realidad visible y peligrosa en las costas de la Capital y La Banda. Las autoridades provinciales emitieron este martes una alerta oficial debido a que el volumen de agua alcanzó niveles que no se registraban desde hace más de 24 meses, obligando a un despliegue preventivo sin precedentes en puntos estratégicos.
El Dique Los Quiroga: El epicentro de la vigilancia
Los controles más rigurosos se han concentrado en la zona norte, donde el impacto del agua es más directo:
- Caudal histórico: En el área del Dique Los Quiroga, el volumen de agua es "notablemente superior" al de años anteriores, lo que ha modificado completamente el paisaje habitual del cauce.
- Zona de La Banda: En la margen bandeña, el río muestra una fuerza de corriente que arrastra elementos pesados, convirtiendo cualquier intento de ingreso en una trampa mortal.
- Patrullaje: Efectivos policiales y personal de seguridad mantienen presencia fija para asegurar que se respeten las restricciones de acercamiento a las orillas.
La paradoja del río: Riesgo para unos, bendición para otros
Para los pescadores locales que frecuentan la zona de la autopista y el dique, el fenómeno tiene una lectura distinta. Tras dos años de sequía y bajo caudal, la crecida ha traído consigo una abundancia de especies:
- Pesca abundante: Se reporta una gran extracción de sábalos y bagres, destinados principalmente al consumo familiar y la subsistencia.
- Conciencia del peligro: A pesar de la "bendición" que representa el agua para su economía, los propios pescadores han manifestado su apoyo a los controles policiales. Reconocen que la fuerza de la corriente y los troncos que arrastra el río representan un peligro extremo, incluso para quienes tienen experiencia en el agua.
Pronóstico de aumento sostenido
La situación está lejos de estabilizarse. Debido a las precipitaciones anunciadas para las próximas horas en las cuencas superiores, la tendencia del cauce es seguir aumentando.
"La crecida es fuerte y puede ser peligrosa, sobre todo para quienes no saben nadar o no tienen experiencia", advirtieron baqueanos de la zona durante los recorridos preventivos.
Recomendaciones vigentes:
- No acercarse a la ribera: El terreno de las orillas puede estar socavado por el agua y ceder bajo el peso de una persona.
- Respetar los vallados: Las restricciones impuestas por la policía no son opcionales y buscan salvaguardar vidas.
- Atención a los canales oficiales: La evolución del caudal depende directamente de las lluvias en Tucumán y el manejo de los diques.
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